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Para entender el conflicto en la UNAM 2018

1- Detonante: Alumna del CCH asesinada 

Miranda Mendoza Flores, alumna del CCH Oriente, ubicado en Iztapalapa; desapareció el 20 de agosto del 2018. Esto ocurrió al salir del plantel de la UNAM cuando se dirigía a su casa ubicada en el Municipio de los Reyes la Paz en el Estado de México.

Medios como El Universal y Reforma, señalan que la familia recibió una llamada por parte de los secuestradores pidiendo cinco millones de pesos por su liberación. No hubo un acuerdo porque la familia de la joven no contaba con la cantidad. Al día siguiente (21 de agosto) automovilistas reportaron lo que parecía un cadáver en llamas en el Municipio de Cocotitlán, Estado de México; la joven fue asesinada.

2- Escalada del conflicto: CCH Azcapotzalco

El 27 de agosto, se realiza una «Asamblea General» en las instalaciones del CCH Azcapotzalco y se toman las intalaciones por este grupo. La demanda fue que varias materias no estaban cubiertas por profesores y demandaban la destitución de la directora María Guadalupe Márquez. Otra protesta es que la administración retiró un mural realizado por estos grupos organizados. A partir de ese día el CCH Azcapotzalco permaneció cerrado.

Márquez renunció el día 30 de agosto. La Dirección General de CCHs emitió un comunicado el 27 de agosto para ofrecer diálogo al integrar una Comisión Intermedia para solucionar el déficit en el cumplimiento de los horarios por materias. Las protestas no cesaron y la directora Márquez optó por renunciar para agilizar la reapertura, que no sucedió.

Las acusaciones hacia la administración de Márquez no sólo eran por el déficit de maestros, sino que, según el grupo movilizador, se les estaba obligando a los alumnos a pagar la cuota sugerida por reinscripción de 100 pesos. Lo cual, desde su perspectiva es un «atentado contra el bolsillo de los hijos de los obreros,» según uno de los jóvenes que aparecen en un video de Facebook.

Las protestas emanadas del conflicto del CCH Azcapotzalco se encontraron con las protestas por los casos de inseguridad y marcharon juntos el 3 de septiembre.

3- Marcha del 3 de septiembre del 2018

El asesinato de la joven se sumaba a muchas otras desapariciones, un feminicido más a la cuenta. Esto incitó la reacción de diferentes grupos estudiantiles organizados al interior de la UNAM. La marcha en memoria de Miranda fue convocada por «Compañeras Organizadas de Ciudad Universitaria.»

El itinerario señalaba que se reunirían el 3 de septiembre en la estación de Metrobus Dr. Gálvez, que se encuentra a escasos 500 metros de las instalaciones de Rectoría de la UNAM. La marcha pretendía exigir justicia y un alto a las agresiones que han resentido alumnos de la casa de estudios.

Panfleto para participar en la marcha del 3 de septiembre 2018

Hay que recordar que en fechas anteriores hubo protestas por la presencia de delincuentes en las inmediaciones de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, ubicada en el Estado de México. En febrero del 2018 una maestra fue baleada en las instalaciones universitarias.

La marcha del 3 de septiembre se llevó a cabo. Los discursos de los líderes de la marcha exigían más seguridad en los planteles, no sólo por el caso de Miranda, sino por la inseguridad en general que se ha vivido en los diferentes planteles. Sumado a esto, también se le hicieron reclamos a las autoridades universitarias por la falta de maestros.

Porros en la UNAM. Fuente: Quadratin Oaxaca

Al apostarse en «las islas» que es la explanada del conjunto de edificios principal de la UNAM, arribaron jóvenes con actitud beligerante. Comenzaron a agredir físicamente y con petardos a los manifestantes. Todo terminó en un zafarrancho, donde se pudo ubicar que los agresores tenían características similares por su vestimenta, con jerseys similares a los del futbol americano que indicaban su afiliación a grupos «porriles.»

4- Los porros y su uso

La historia de los grupos de «porros» es añeja en la UNAM y el IPN. Todavía a finales de los años 70 era común que los alumnos de las preparatoria sufrieran acoso por parte de estos grupos, pero no como ahora, sino a ráfagas incluso de ametralladoras. Esto sucedía frecuentemente en las inmediaciones de los recintos universitarios.

Los grupos porriles han ido experimentado metamorfósis con cada cambio de sexenio federal y cada cambio de rector. Muchos grupos de porros son identificados por su aspecto de «jugadores de futbol americano,» pero otras modalidades incluyen a grupos de jóvenes que supuestamente son «luchadores sociales antisistema.» El común denominador es, que son jóvenes y no tan jóvenes, patrocinados y manipulados para generar violencia.

Mensaje del Rector Enrique Graue del 4 de septiembre. Fuente: Youtube canal oifical de TV UNAM.

Mucho se ha especulado que estos grupos han sido promovidos por diferentes fuerzas. Los rumores han señalado que han sido promovidos por los Secretarios de Gobernación en turno. También se ha señalado que los grupos de choque antisistema han tenido vínculos con las FARC de Colombia y los gobiernos socialistas de Latinoamérica. Otras versiones señalan que son patrocinados por aspirantes a la Rectoría que los usan para hacer ver mal al Rector en turno.

5- La sombra de la huelga de 1999

La huelga de 1999 trajo consigo un desprestigio a los alumnos organizados. Tras la intransigencia del Consejo General de Huelga, que por si fuera poco, logró la renuncia del entonces rector Francisco Barnés; los grupos antisistema han seguido con vida. La sombra de 1999 sigue ahí, porque significa una vergüenza al no poder encontrar soluciones efectivas a las diferencias de ideas y posturas.

Si la escalada de protestas continua y un grupo se hace del control de la masa de estudiantes, sin duda servirá para propósitos que no tienen que ver con la demanda de seguridad y falta de maestros con que ésta surgió. Es un escenario antes visto.

Huelga del 99. Fuente: deigualaigual.net

Es algo que ya se ha experimentado en el pasado y que es un riesgo latente ante el cambio del poder. Sí, la UNAM, por su posición estratégica como semillero de cuadros y por su financiamiento, es un nicho de poder que muchos actores políticos desean controlar, es permeable a los intereses externos.

Todo mundo sabe que en cada huelga que se organiza en la UNAM, se crean personajes que después se convierten en políticos, esto está muy bien descrito en el texto: «De los libros al poder» de Gabriel Zaid.

Porros en el «Halconazo» de 1971. Fuente: almomento.mx

La protesta en Rectoría posterior (del 5 de septiembre) tuvo una concurrencia de 20 a 30 mil asistentes. Los estudiantes deben ser muy inteligentes para identificar hasta dónde es una protesta legítima y en dónde pueden convertirse en objeto de manipulación. El 50 aniversario del conflicto de 1968 será el 2 de octubre y no se prevé que vaya a recordarse en paz.

Rectoría 5 de septiembre de 2018. @dlpoder

6- La imagen de la UNAM en medio del conflicto

Estas acusaciones son sólo rumores que corresponde a las autoridades investigar y dejar en claro. Las protestas actuales son un escenario nuevo para los alumnos, pero para los analistas políticos, son escenarios vistos de manera cíclica, cada 6 u 8 años. Donde los cambios de poder terminan influyendo sobre la vida de la máxima casa de estudios.

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La mayor afectada es la propia UNAM, pues el prestigio que goza con su nivel de investigación en el mundo hispano, se ve ensombrecido por esta mala imagen. Lo cierto es, que en la escalada de los conflictos internos se ha visto que los líderes políticos o académicos que promueven estas acciones, y que no tienen rostro, no consideran este grave daño.

El Mosh, Alejandro Echevarría. Fuente: La Jornada, 1999.

Más allá de los resultados que traigan consigo esta ola de protestas, no hay que perder de vista que la responsabilidad por la inseguridad, es un fenómeno que supera las capacidades de la Rectoría. Es una exigencia que no sólo padece la UNAM sino el país entero.

Por otro lado, la demanda para que haya profesores suficientes es totalmente legítima. Sin embargo, hay una contradicción, pues si la UNAM no puede recabar más dinero del que le asigna el gobierno -más ahora con la lógica de austeridad- no podrá pagar dignamente a los profesores de asignatura que ganan 600 pesos a la quincena.

El reclamo por la invitación a pagar 100 pesos de reinscripción, es bastante endeble en el debate de este conflicto. Fue uno de los motivos para cerrar el CCH Azcapotzalco. Ya se escuchan voces que piden la renuncia del Dr. Graue.

¿Tú qué opinas? Queremos escucharte @dlpoder


Redacción dlpoder

@dlpoder es un medio asociado a la @AnpertOficial

 

 

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