
La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, ha demostrado diferentes facetas de inmadurez, ignorancia e inexperiencia política.
La soberbia es ignorancia y en la toma de decisiones tanto como presidenta municipal, como acciones administrativas y sobre todo políticas, Abelina ha mostrado exceso en estas dos etapas de su actuar.
Ser y estar en el debate y en la ligereza de las palabras, palabras impensadas o definitivamente del corto raciocinio intelectual que posee.
Ojo no se pretende calificar a la persona como tal, si a la política que ganó una elección, a la que presume su relación con Andrés Manuel López Obrador, a la que dice tener Doctorado y reclama ser tomada en cuenta en las cosas de la política aunque muchas no sean de su incumbencia.
A la que desde la tribuna del Congreso de la Unión reconoció haber sobornado a una autoridad ministerial, como si fuera lo más normal de hacer por ella.
Una gris trayectoria como diputada federal, su circunstancia de «líder social» (eso dice, reclama y asegura) le permitió hacer política en el PRD y actualmente milita en MORENA, gana una elección, nadie lo niega, la circunstancia no es totalmente suya y si de AMLO y su hegemonía en Guerrero.
Esa soberbia de saberse parte del esquema del Lópezobradorismo la ha llevado a ser poco cauta en sus declaraciones y en sus formas de hacer política, recordemos el: «ahí está la nota, ahí está la nota”, a grito abierto en una entrevista en la cual prácticamente culpó a los medios de comunicación de la mala imagen de Acapulco por el tema de la violencia y puso como ejemplo a Cancún en el contexto de que en Quintana Roo, los medios callan ante los hechos delictivos.
Lo que también evidencia que no está enterada de nada de lo que pasa a nivel nacional.
Acapulco tiene una alerta sanitaria casi desde el inicio de su gestión municipal, se le lleno de basura el municipio en las colonias populares y zonas reside, las falta de agua sigue generando protestas, las fugas de agua potable se multiplican y las fallas en el drenaje sanitario son evidentes.
Habló de corrupción de la pasada administración de Adela Román Ocampo y termina siendo cómplice por omisión y tal vez hasta por comisión.
Justifica la violencia por ser generada por el calor y la ingesta de carbohidratos, se vuelve burla nacional y busca justificar sus declaraciones con antecedentes «científicos» que no justifican el exceso de violencia a pesar del mal humor que el calor o el hambre pudieran generar en el ser humano
Se exalta y casi grita «voz en cuello» que tiene Doctorado y Maestría en derecho, como si eso la hiciera ser un ente pensante y político, al final de cuentas, ni el calor, ni el cambio climático y mucho menos los carbohidratos le dieron la razón de su justificación y pretendida victimización.
Pareciera ser que los problemas del municipio de Acapulco pues, le quedan chicos o carecen de su interés y esto se demuestra con sus declaraciones de fin de semana y su «sesuda» declaración sobre el «incidente, escaramuza o confrontación» en las fuerzas policiacas de la Guardia Nacional y policías del Estado vs normalistas de Ayotzinapa, hechos ocurridos el viernes pasado en la caseta de Palo Blanco.
Y la «perla» jurídica de Abelina fue «En términos estrictamente legales, el trailer iba circulando en punto muerto, sin conductor, por ello, no hay a quien acusar», así de simple exonero y justificó el hecho de que los estudiantes usaron un tráiler para romper el cerco policíaco o agredir a las fuerzas del orden, los hecho fueron en tramo federal de la autopista del Sol y la caseta esta ubicada en el municipio de Chilpancingo o sea fuera de su esfera de participación, pero no de opinión.
Eso sí, trató de justificar su error político con otro error de la soberbia que genera ignorancia en su cuenta de twitter redactó: «Ahora que tenemos su atención y somos tendencia: Visiten Acapulco, el destino turístico más bello del mundo», primero ofrece impunidad a la violencia y a la toma de casetas y después ofrece Acapulco como destino?, ya justifica la violencia por el calor o «la calor» y los carbohidratos, no resuelve el tema de la alerta sanitaria, el exceso de basura, la falta de agua potable, ni las fugas y menos los escurrimientos de aguas negras, al final de cuentas queda demostrado que es… Abelina, simplemente, Abelina.
Miguel Ángel Hernández Albarrán
