Saltar al contenido

Y el pañuelo es gris…

16/12/2021

Andrés Manuel López Obrador ha hecho de un pañuelo blanco el símbolo de su lucha anticorrupción y lo onda cada vez que lo atrapan con los dedos en la mano de su corrupción, la corrupción con el sello de la 4T, lo exhibe y asegura que la corrupción del pasado ya no existe, que se acabó y hasta el momento la corrupción que niega esta más viva y activa y sobre todo vigente entre sus allegados, familiares, círculo cercano y funcionarios.

La opacidad en la transparencia del gasto público se escuda en el pretexto de la «seguridad nacional», los señalamientos de corrupción los capote a con el pañuelo blanco y los manda al pasado neoliberal, evade y justifica, santifica y beatifica a  sus corruptos y sus corruptelas, su transformación no entiende de corrupción, no existe, la define de otro modo y la cubre con el manto de la impunidad. Su Santa impunidad, la de él es la verdad, su verdad, nada es su culpa, todos lo son menos él.

Libro disponible en Amazon

La corrupción tiene muchas formas de ser y desarrollarse, hay corrupción por omisión y comisión, corruptos y corruptor es y no todo se trata de efectivo numerario, si no de   otras formas de corrupción, negligencia una de ellas, fomentar la impunidad otra más, podemos hacer todo un glosario y siempre acertaremos y también habrá quien la justifique con otros nombres y pretextos, complicidades al por mayor, al fin elite de corruptos.

La corrupción no se acaba por decreto, ni se combate con discursos y afirmaciones mañaneras, se aplica la ley, la norma y se castiga, el ser cómplice por omisión es corrupción aunque se niegue, el amiguismo, el compadrazgo y el nepotismo tolerado o justificado, te hace, nos hace y lo hace ser CORRUPTO con todas sus implicaciones, corromper a la sociedad con la confrontación social y política es corrupción y quien lo hace es corrupto tal cual.

Al final de cuentas la retórica, la falsa honestidad, la complicidad y la impunidad que existe y persiste, no se borra, no desaparece ondeando un pañuelo blanco, mucho menos justificando la con la opacidad y la secrecía oficial con el pretexto de la seguridad nacional, lamentable que al final de cuentas el símbolo de la corrupción, terminará con un pañuelo… Y el pañuelo es gris.

PD. Paradójico es que quien dice combatir la corrupción, terminará señalado como CORRUPTO Y CORRUPTOR DE MÉXICO Y LOS MEXICANOS.


Miguel Ángel Hernández Albarrán

Twitter: @miguelanh

Opinador e irreverente de la política
Guerrero y guerrense de corazón

Los comentarios realizados por las plumas invitadas en dlpoder.com reflejan perspectivas y análisis personales. DLpoder es un medio de comunicación democrático en donde todas las perspectivas aportan valor y son respetadas sin discrepancia.