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El otro lado de la pandemia: Mujeres más pobres y violentadas

08/03/2021
Mujeres pobreza y violencia

El legado más visible que ha dejado la pandemia en América Latina y el Caribe, es, sin duda, los 118 millones de mujeres que han quedado en situación de pobreza y el aumento de la violencia machista.

María-Noel Vaeza, directora Regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, considera que las consecuencias para las mujeres han sido desproporcionadamente negativas.

De acuerdo con la directora, la crisis provocada por la pandemia ha hecho más evidente la desigualdad de género, siendo las mujeres las más afectadas por el aumento del desempleo, la sobrecarga de cuidados no remunerados, la pobreza y la violencia.

Desempleo y pobreza

Derivado del cierre de los comercios y las restricciones de movilidad, el producto interno bruto (PIB) de América Latina y el Caribe se redujo 7.7% en 2020, mientras que la tasa de desocupación regional subió a 10.7% (2.6% más respecto a 2019).

En cuanto al trabajo doméstico, que va desde el 10.5% al 14.3% de los empleos de mujeres en la región, más del 70% fueron afectadas por la cuarentena, ya que sus ingresos bajaron o desaparecieron.

Así mismo, al cerrar las escuelas en Latinoamérica, las mujeres asumieron gran parte del trabajo no remunerado adicional en el hogar, y esta sobrecarga afectó «principalmente a las mujeres en los hogares más pobres, hasta 39% más del tiempo».

Violencia de género

María-Noel Vaeza recalcó que los niveles de violencia de género contra niñas y adolescentes aumentaron a causa de la pandemia. Se estima que por cada 3 meses de aislamiento habrá 15 millones de casos adicionales de violencia de género.

De acuerdo con la directora, aunque no hay datos sistematizados, las cifras emergentes demuestran un aumento de reportes en las líneas de ayuda por causa de violencia hacia la mujer.

En Argentina, «durante las primeras semanas de la pandemia, el número de llamadas diarias a la Línea de Ayuda 144 para la Violencia de Género aumentó en un 39%», y en México sucedió algo similar, con un alza del 53% de las llamadas de auxilio al 911 «por incidentes de violencia contra las mujeres».

Aunque no es posible sacar conclusiones sobre los datos, es urgente tomar medidas. Antes de la emergencia sanitaria por COVID-19 la violencia contra las mujeres en América Latina tenía grandes dimensiones, por lo que está aumentando significativamente.

Si bien la lucha feminista ha logrado avances, a causa de la pandemia se ha tenido un retroceso. Sin embargo, para poder tener una recuperación, se necesita reflejar las dinámicas de género, así como poner a las mujeres en el centro de la recuperación.

Fuente: Agencia EFE