
Un grupo de investigadores parece haber descubierto la importancia de los genes heredados por los neandertales, en relación con la COVID-19.
El trabajo fue dirigido por Hugo Zeberg y Svante Pääbo en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, siendo pioneros en el estudio del ADN neandertal.
Se trata de una especie humana que apareció hace unos 300 mil años y convivió con el Homo sapiens en Europa y Oriente Medio durante un tiempo antes de extinguirse.
Ocasionalmente, las dos especies de humanos produjeron descendencia juntas, por lo que, la mayoría de los europeos y del sudeste asiático tienen genes de neandertal o al menos haplotipos en sus genes.
Gen asociado a un mayor riesgo de enfermedad grave
En un estudio publicado por Nature, en 2020, ambos investigadores encontraron una variante del gen neandertal en el cromosoma 3, el cual aumentó significativamente el riesgo de síntomas graves de COVID-19, por lo que, tener esta variante significa que hay un 60% más de probabilidad de ser hospitalizado.
Además, encontraron la variante en el 16% de las personas de Europa, así como en el 50% de las personas del sur de Asia. Sin embargo, las variantes neandertales en África son muy raras.
Gen que promete protección
El segundo estudio, recién publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se refiere a la identificación de un grupo de genes neandertales que parecen proteger contra la COVID-19 severa.
Según los investigadores, este grupo de genes ubicados en el cromosoma 12, reduce el riesgo de desarrollar una enfermedad grave por COVID-19 en un 22%, ya que codifican enzimas que juegan un papel importante en ayudar a las células a destruir los genomas de los virus invasores.
Así mismo, se sabe que también proporciona cierta protección contra el virus del Nilo Occidental, la hepatitis C y el SARS-CoV-1.
Los investigadores esperan que su trabajo pueda ayudar a aclarar por qué algunos países, y algunas poblaciones dentro de los países, parecen haber sido más afectados por la COVID-19 que otras.
Por último, se sugiere que la prevalencia de este gen heredado de los neandertales ha aumentado desde la última Edad de Hielo. Los científicos creen que está presente en aproximadamente la mitad de todas las personas fuera de África.
