
Investigadores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) desarrollan una vacuna contra COVID-19. Se calcula que a finales de 2021 se encuentre en condiciones de ser probada en personas.
El profesor, investigador y titular del Centro Multidisciplinario de Estudios en Biotecnología de la Universidad Michoacana, Alejandro Bravo Patiño, encabeza el proyecto de la vacuna contra COVID-19.
De acuerdo con el investigador, la vacuna es de tipo mosaico, la cual se encuentra conformada por 16 fragmentos diferentes de proteínas propias del SARS-CoV-2 y que pueden inducir una respuesta inmunológica favorablemente.
Se cree que puede tener mayores posibilidades de ser altamente efectiva frente a las diversas mutaciones que genere el SARS-CoV-2, gracias a los diversos fragmentos de proteínas.
La vacuna que se encuentra en desarrollo por la Universidad Michoacana tiene características distintas a las diferentes vacunas creadas en el extranjero que se están aplicando, y se espera que se pueda realizar la aplicación de una dosis anual por tres años consecutivos, que podrían ser los suficientes para inmunizar de por vida.
Así mismo, investigadores y estudiantes de posgrado se encuentran desarrollando pruebas rápidas con biosensores para detectar el virus y anticuerpos en 45 minutos y a bajo costo. También se encuentran construyendo una máquina de asistencia mecánica ante la deficiencia de la capacidad pulmonar.
El Instituto Mexicano del Seguro Social trabajará en conjunto con la UMSNH
El director general del IMSS, Zoé Robledo, se reunió con las autoridades universitarias para conocer los avances de la vacuna, el biosensor para pruebas rápidas y el respirador mecánico.
«Los proyectos tienen que ver con un desarrollo que están haciendo de una vacuna, es una vacuna innovadora, distinta, que creemos que tiene mucha posibilidad y lo que hemos hecho es trabajar cerca; vamos a incorporar los avances que tengan a nuestro Comité de Bioética y también hay una solicitud para poder apoyarlos con un laboratorio nivel tres”, explicó Robledo.
Dado que el centro de investigación biomédica del Instituto Mexicano del Seguro Social, en Michoacán, se encuentra con una clasificación con nivel dos, la institución proporcionará acceso al laboratorio nivel tres, para continuar con el desarrollo de la vacuna.
