
En Guerrero ya veremos cómo las marchas regresan por sus fueros, marchas institucionales, independientes, de las de protesta, de las de demandas o de las políticas, marchas estudiantiles, hoy dirigidas ya con fines meramente de ganancia política. En Guerrero los guerrerenses han marchado, han protestado, han luchado y su historia da fe.
Este tipo de manifestaciones han tumbado gobernadores, unas por exigencia de salida del gobernador en turno como lo fue el caso de Caballero Aburto, otras por un mal cálculo de apoyo mal manejado políticamente como lo serían las realizadas a favor de Rubén Figueroa Alcocer tras los hechos de aguas blancas.
Se marchó para establecer la Universidad de Guerrero, después por la universidad pueblo y ahora los estudiantes de la UAGro lo hacen para apoyar a un partido político y a un ex rector que trata de quedar bien con Félix Salgado Macedonio mas que con Andrés Manuel López Obrador, ¿será que busca algún encargo político para el 2024?
De venta en Amazon | Así logró que sus seguidores lo defendieran a capa y espada: 10 claves.
Félix en lo suyo, demostrar que hay un Felixismo, un cacicazgo como los que tanto crítico, de paso quedar bien con AMLO y su revocación de mandato y de presumir su aspiración a ser tomado en cuenta para la elección del 2024, se coló a modo en una encuesta con un mínimo porcentaje y nula posibilidad, pero ya hizo ruido en su propio medio de comunicación y ya «El Guerrero» fue tomado como fuente por algunos medios nacionales. Así que la marcha de los Salgado fiel el mensaje y el mensajero a la vez, ¿recordatorio de algún compromiso incumplido? O músculo político para que no lo olviden.
En Acapulco la presidente (a) Abelina Lopez Rodríguez hizo su marcha, su show y quiso mandar el mensaje de que es cabeza de grupo político (alguien le vendió esa idea), aprovechó el mismo pretexto de la circunstancia que tiene trabajando a los morenistas que se dicen ya Lópezobradoristas con corriente propia, ¿se destapó el Abelinismo?, creerá que con poner a marchar a todo el personal y funcionarios del ayuntamiento ya tiene fuerza para decirle al Felixismo que ya existe una oposición a la vista y marca territorio reclamando Acapulco como su feudo político electoral.
Veremos más marchas, más demostraciones de aparente fuerza, marchas a favor o en contra, marchas con causa, otras que no ayudan y si tumban, marchas del ego y de queda bien, filas de gentes unas apoyando y caminando por convicción o conveniencia, acarreados esperanzados y al final de cuentas todos seremos testigos que… Marchando van.
Miguel Ángel Hernández Albarrán

