
Por todos es bien conocido que estos complejos tiempos de pandemia han representado una conminación para los avances en el rubro educativo en todo el mundo, ya que ha producido una serie de impactos significativos: 1) cierre de escuelas en casi todo el mundo y 2) la inminente recesión económica como producto de las medidas restrictivas para controlar la pandemia.
Lamentablemente, el cierre de centros educativos ya ha generado como consecuencia, rezago y pérdida de aprendizajes, incremento en la deserción escolar, y por supuesto, una inequidad mayor, situación que a mediano y largo plazo, se verá reflejada de manera importante en el capital humano, y en el bienestar en general de la población.
En el caso de México, se cuenta con 126 millones de habitantes, teniendo como nivel educativo promedio, el 4º grado de primaria; un elevado porcentaje de analfabetismo (cerca de 6 millones de mexicanos), y con estados como Oaxaca, Guerrero y Chiapas en donde el desarrollo económico e índice de pobreza marginal son caldo de cultivo para el analfabetismo, lo que se convierte en un foco rojo para diseñar estrategias y programas que verdaderamente atiendan a este sector.
A nivel mundial, cada vez se direccionan con mayor énfasis los esfuerzos en educación, hacia un modelo híbrido, en donde se combine las clases presenciales con el trabajo desde casa, valorándose como una buena opción para dar continuidad a la enseñanza, debido a la flexibilidad que ofrece.
Marcelo Pérez Alfaro, especialista en educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),señaló en un panel realizado por la Red Interamericana por la Educación (REDUCA) en julio de 2020, que la clave para el funcionamiento de estos sistemas es la agilidad con la que los gobiernos deben actuar en la implementación de dichos programas y la capacidad de generar un sistema que atienda aquellos contenidos que no se alcanzaron a impartir de los programas (detalló que este será uno de los problemas más grandes que dejará la pandemia en la educación de todos los países).
¿Qué es el Modelo Híbrido o Mixto?
El modelo híbrido, también llamado Blended Learnig o mixto, es una modalidad que surgió a principios de los años noventa y tiene su aplicación principalmente en educación media y superior, como lo hace el Tec de Monterrey y la propia UNAM. Es una forma de enseñanza que combina herramientas y recursos didácticos de la modalidad presencial (con profesores en el aula) y a distancia, teniendo como finalidad mejorar la experiencia educativa del estudiante, así como su proceso de aprendizaje. Es importante precisar que no es una metodología de enseñanza, sino un medio a través del cual se imparte la educación, recordando un principio fundamental de que el principal y más grande cambio que requiere el aprendizaje virtual, es la flexibilidad y reconocer que la estructura controlada de un salón de clases y de una escuela, no puede replicarse en el trabajo en línea.
Este modelo híbrido educativo, si se implementa de manera correcta, conlleva las siguientes ventajas y beneficios:
- Se amplían los espacios y tiempos de aprendizaje.
- Potencia el aprendizaje contextualizado y situado, a través de actividades auténticas.
- Favorece el trabajo cooperativo.
- Ofrece mayores recursos y medios en el proceso educativo.
- Promueve la interacción estudiante-estudiante y estudiante-profesor.
- Se fomenta el aprendizaje significativo.
- El aprendizaje se vuelve activo
- Ofrece la posibilidad de trabajar con diferentes metodologías.
- El alumno va adquiriendo mayor control y responsabilidad sobre su propio aprendizaje, por lo que se fomenta la autonomía.
La modalidad híbrida permite ser abordada principalmente de dos maneras.
Modelo disruptivo: aquí la mayor parte del proceso se lleva a cabo mediante una plataforma y los encuentros presenciales se dan con poca frecuencia.
Modelo semi presencial: Mantiene las características de la educación tradicional, la mayoría de las clases son presenciales, pero se hace uso de recursos que permiten realizar actividades a distancia. Este modelo es el que mayor aceptación tiene y está siendo adoptado por muchas instituciones educativas alrededor del mundo.
Para que el modelo híbrido sea exitoso, requiere contar con los siguientes componentes principales:
- Definición clara de objetivos
- Contar con una Plataforma Educativa
- Desarrollar y utilizar Contenidos Digitales
- Herramientas tecnológicas, ZOOM, Meet, Hangouts, etc.
- Elaborar una Secuencia Didáctica
- Brindar Retroalimentación en tiempo real
- Evaluación de los estudiantes por medio de herramientas tecnológicas
Por supuesto que implementar este modelo de trabajo, requiere de ciertos puntos medulares e indispensables por parte de los centros educativos y personal docente:
- Identificar las características, necesidades y contexto de los estudiantes con los que se trabajará.
- Tener claros los propósitos (¿Qué aprender?).
- Definir las estrategias de enseñanza y aprendizaje que se emplearán en los espacios y tiempos presenciales y a distancia.
- Cuidar que exista articulación entre las actividades presenciales y a distancia.
- Acompañar a los estudiantes en el proceso y brindar retroalimentación.
- Evaluar las habilidades y competencias reales de los alumnos.
Importante es también considerar que, para favorecer el aprendizaje, el modelo híbrido o mixto permite la utilización de:
- Aula invertida
- Aprendizaje Basado en Proyectos
- Aprendizaje Basado en problemas
- Aprendizaje Cooperativo
Con lo que se incrementa la probabilidad de adquirir los aprendizajes por parte del alumno, y el profesorado cuenta con mayores recursos para realizar una enseñanza apegada a necesidades reales, y por lo tanto, de realizar una evaluación auténtica.
En julio de 2020, el entonces Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, anunciaba con bombo y platillo que “El enfoque pedagógico que pervivirá hacia el futuro será un modelo híbrido SEP, en donde esté presente tanto la educación a distancia como la educación presencial, de acuerdo a las necesidades de cada uno de los sistemas educativos estatales”(sic).
A esta fecha, y habiendo ya entrado en funciones la nueva Secretaria de Educación, Delfina Gómez Álvarez, no se ha emitido ningún pronunciamiento al respecto.
Estimado lector, después de este breve recorrido sobre del modelo híbrido, mixto o Blended Learnig, y analizando las actividades implementadas por la autoridad educativa federal, con su programa estrella “Aprende en Casa” en conjunto con las palabras del ex Secretario de Educación, ¿considera Ud. que en verdad en educación básica se está implementando este modelo de trabajo?, ¿los estudiantes están teniendo un proceso de aprendizaje medible y significativo?
Los centros educativos, sean públicos o privados, se enfrentan a la urgente necesidad de realizar cambios y adecuaciones a las formas de trabajar, para encarar las nuevas realidades y necesidades en beneficio de los estudiantes y docentes.
La pandemia rebasó y por mucho, los manuales de buenas intenciones propuestos por SEP, porque a la fecha, no existen programas académicos desarrollados por el actual gobierno, se continúan utilizando los Programas 2011 y Aprendizajes Clave, que fueron tan denostados por ellos mismos.
Esta emergencia sanitaria desnudó las incapacidades y la nula visión de esta administración en un rubro tan medular como lo es la educación en nuestro país, no cuentan con ninguna estrategia, ni se observa intención alguna de desarrollarla. En educación no se puede ni se debe improvisar, o intentar copiar y aplicar programas sin antes analizar las características y necesidades de nuestra población, realizando una adaptación para que se cumplan los objetivos y sea exitoso, de lo contrario, la probabilidad de fracasar en el intento se incrementará, y los mayormente afectados serán los estudiantes, a quienes junto con el personal docente, ya se les ha delegado una responsabilidad mayúscula al tener que hacer lo humanamente posible por cumplir con lo establecido para un ciclo escolar, en un contexto tan complejo, y prácticamente a la deriva.
Es de mayor relevancia aprender a implementar y vivir la flexibilidad, acorde a los nuevos tiempos y necesidades, así como permitir que los alumnos puedan personalizar su aprendizaje, promoviendo que sean autónomos, cubriendo sus necesidades reales, desde luego con el importante acompañamiento y tutoría de los docentes.
Laura Águila Franco
Lic. en Psicología por la UNAM. Me he desempeñado como Psicóloga Escolar por espacio de 20 años, y como Directora Académica en los niveles de Preescolar y Primaria en colegios privados los últimos 15 años.
Formadora de Directivos y Docentes en la Reforma Integral de la Educación Básica (UNAM-SEP, 2009-2010), Participante en el Sexto Congreso Nacional de Primaria 2014 “Desafíos en el Aula”, en la Unidad de Congresos del CMN Siglo XXI.
Certificada en el Curso “Aprendizajes Clave para la Educación Integral” (SEP 2018), participante en el Taller “Aprendizaje Efectivo y el Rol del Coordinador en Colegios UNOi” (2020), así como en el Webinar “Herramientas Digitales para la Enseñanza” (UNETE-SEP 2020).
