
El ciclo escolar 2020-2021 arrancó con gran cantidad de incógnitas e incertidumbre por parte de docentes, padres de familia y alumnos, sobre cómo se desarrollará, los alcances y logros que se obtendrán.
¿APRENDE EN CASA?
Si bien es cierto que se dieron a conocer las diferentes opciones de horarios para el programa Aprende en Casa II, con los canales de televisión participantes, los tiempos para abordar diariamente cada asignatura es muy reducido, 30 minutos para cada una.
Lo que equivale a considerar que todos los estudiantes deberán tener el 100% de su atención a los contenidos que se aborden en ese breve espacio, y los profesores encargados de desarrollar y trabajar los contenidos se las verán un tanto complicadas para realizarlo en tan corto tiempo.
Por supuesto, ya ni mencionar de un inicio, desarrollo y cierre, pues ello implicaría hablar de una planificación de clase, que naturalmente no existirá al diseñar trabajo “genérico”, sin tener en consideración las características personales de los estudiantes.
Preocupante es lo que la autoridad educativa menciona cuando establece que se elaboraron “guiones” para trabajar los contenidos educativos, y si se busca la definición de guión en el diccionario de la RAE, se encuentra lo siguiente:
1. Escrito en que breve y ordenadamente se han apuntado algunas ideas o cosas con objeto de que sirva de guía para determinado fin. 2. Texto en que se expone, con los detalles necesarios para su realización, el contenido de un filme o de un programa de radio o televisión.
Por lo que cabe entender que los niños ahora recibirán enseñanza breve o solamente ideas por medio de programas televisivos, que no es lo mismo que un proyecto educativo.
Del mismo modo, el Secretario de Educación Pública, aseveró que, en dichos programas, los maestros que fueron seleccionados, abordarán los aprendizajes esperados como lo marcan los libros de texto, porque es lo que se hacía en un salón de clases.
La propia SEP define a los aprendizajes esperados como: “Son indicadores de logro que definen lo que se espera de cada alumno en términos de saber, saber hacer y saber ser; además le dan concreción al trabajo docente al hacer constatable lo que los estudiantes logran, y constituyen un referente para la planificación y la evaluación en el aula. Gradúan progresivamente los conocimientos, las habilidades, las actitudes y los valores que los alumnos deben alcanzar, para acceder a conocimientos cada vez más complejos al logro de los Estándares Curriculares y al Desarrollo de Competencias (Subsecretaría de Educación Básica, 2011).
Mismos que en 2017 cambiaron su nombre a Aprendizajes Clave: “Un aprendizaje clave es un conjunto de conocimientos, prácticas, habilidades, actitudes y valores fundamentales que contribuyen sustancialmente al crecimiento integral del estudiante los cuales se desarrollan específicamente en la escuela y que, de no ser aprendidos, dejarían carencias difíciles de compensar en aspectos cruciales para su vida…El logro de aprendizajes clave posibilita que la persona desarrolle un proyecto de vida y disminuye el riesgo de que sea excluida socialmente…en contraste, hay otros aprendizajes que, aunque contribuyan positivamente al desarrollo de la persona, pueden lograrse con posterioridad a la educación básica o por vías distintas a las escolares”. (SEP, Aprendizajes Clave para la Educación Integral, 2017)”
DUDAS Y MÁS DUDAS
La primera pregunta que surge es, a través de programas de televisión, en donde por medio de un “guión”, se abordarán los contenidos, ¿cómo se podrá constatar que el estudiante logró los aprendizajes?
Hay que tener muy presente que la escuela oficial trabaja de manera tradicional, en donde el profesor continua siendo el principal actor/expositor del proceso, y los libros de texto gratuitos el único referente de producción y evidencia de progreso del alumno, en donde el profesor acostumbra a evaluar a través de “exámenes” orales o escritos.
Y si algo se ha olvidado considerar en el programa Aprende en Casa II, es justamente el proceso de evaluación.
Continuando las dudas: ¿cuáles serán las evidencias que permitan constatar los aprendizajes, y las necesidades particulares de los alumnos?, ¿cómo será la retroalimentación con los estudiantes?, ¿quién la realizará?
Resalta el hecho de ver en la distribución de horarios, que dos días a la semana se abordará la materia Vida Saludable, que en palabras del propio Secretario de Educación se integra a los planes y programas de estudio como un eje articulador en la currícula nacional y no sólo como una asignatura adicional.
Sin embargo, no se ha dado a conocer el programa de dicha materia, cuáles serán las competencias a desarrollar, los aprendizajes que se esperan lograr, los estándares a alcanzar, etc., lo único que se ha mencionado es lo siguiente:
“Tendrá varios temas para tener un conocimiento integral en este rubro como: Higiene personal. Todo sobre como tener ésta en óptimas condiciones. Higiene familiar. Las madres y los padres podrán apoyar para continuar el aprendizaje. Programa de limpieza. No puede haber higiene donde hay residuos sólidos o focos de infección Nutrición. En este material, los niños aprenderán a comer. Activación física y deporte escolar. Los pequeños realizarán activación física que buscan prevenir padecimientos como la diabetes o el sobrepeso infantil. No consumo de sustancias tóxicas. Para prevenir adicciones.
Salud mental. Responde a la necesidad de un nuevo enfoque integral que involucre determinantes sociales y comerciales de la salud”.
Y siguen las dudas: ¿Cómo se abordará la asignatura?, ¿habrá personal especialista que brinde la información a docentes y estudiantes?, ¿existen materiales de apoyo, impresos o digitales?, ¿cuál es el impacto que se espera obtener con ello?, ¿cómo se analizarán los resultados que se logren?
Desafortunadamente, son más las inquietudes que las certezas.
¿RECICLANDO LO DEL SEXENIO DE FELIPE CALDERÓN?
La sorpresa es que, en el año 2010, dentro de la Alianza por la Calidad de la Educación, en el programa Escuelas de Tiempo Completo, se generaron materiales complementarios para abordar diferentes líneas de trabajo, siendo una de ellas justamente “Vida Saludable”, existiendo una Guía Metodológica para su aplicación, se anexa liga para consultar.
¿Será que ante la escasa capacidad que han mostrado las autoridades respectivas, este gobierno reciclará el trabajo realizado en el sexenio del ex presidente Felipe Calderón? Tanto lo ataca López y acusa un día sí y otro también, pero utilizará lo que éste aplicó en su sexenio.
Ahora bien, en el ámbito de las escuelas particulares, es bien sabido que un gran número de ellas continúan trabajando un modelo educativo tradicional, y si es cierto que ya consideran la tecnología, todavía deja mucho que desear, la aplicación de la misma como herramienta educativa.
En estos tiempos de pandemia, estos centros escolares se han visto obligados a hacer uso de la tecnología para poder atender a sus estudiantes, en el 90% de los casos, sin haber ofrecido capacitación a sus docentes, quienes, por necesidad, han recurrido a tutoriales para poder utilizar plataformas y cumplir con su trabajo, y en donde nuevamente el proceso de evaluación es el talón de Aquiles, al haber tenido que improvisar estrategias para realizarlo.
También tenemos la otra vertiente, escuelas particulares que trabajan con un modelo educativo integral, en donde el alumno es el verdadero centro de la intervención educativa, la tecnología es parte fundamental del proceso de aprendizaje, y en donde los estudiantes y profesores se encuentran inmersos el adecuado uso de dispositivos, foros, plataformas, que han sido coadyuvantes para trabajar de forma más enriquecedora y satisfactoria para todos.
En este modelo, el docente es un guía, promotor y facilitador del aprendizaje, y el alumno es más consciente de que él es el principal responsable y constructor de su conocimiento.
Además, se cuentan con diversos recursos para poder evaluar de manera más objetiva a los estudiantes, al no depender de un “examen” oral o escrito, sino de intervenciones, producciones e investigaciones de los alumnos.
Y para concluir, un tema por demás relevante, es el retorno a las clases presenciales que en algún momento deberá darse y es importante irlo considerando. Los estudiantes de educación básica, se encuentran en un momento muy importante de su desarrollo físico, mental y emocional, en donde se están adquiriendo y formando hábitos y conformándose su personalidad.
Es por ello que trabajar con horarios establecidos, contar con un espacio para hacerlo y que preferentemente siempre sea el mismo, con adecuada iluminación, materiales necesarios, en fundamental para darles estructura.
Si se permite el hecho de tomar las clases o asesorías en diferentes horarios, y hasta poder omitirlos puesto que no hay interacción directa con quien está del otro lado del televisor, hacerlo en pijama o tomando el desayuno mientras ve las transmisiones o toma clase, lo que se estará generando es una confusión en el alumno, y significará que al retornar a la escuela, el proceso de adaptación será muy complicado.
Los límites, la disciplina, el orden, son aspectos que parecieran sencillos e irrelevantes, y no se observa haya sido considerados en el proyecto Aprende en Casa II, ya que al parecer, la responsabilidad recaerá totalmente en unos agobiados padres de familia, que no están preparados, y que están desgastando su relación padre/madre-hijo, al tener que asumir también el rol de ser maestros de sus hijos, y los verdaderos maestros relegados en un proceso que al parecer, traerá más desventajas que logros.
Grave y preocupante el cómo será Aprendiendo en Casa, Mostrándose y Demostrándose que una cosa es DESTRUIR lo que ya existe, como la Reforma Educativa, y otra CREAR mejores programas.
Lo cual está más que demostrado que López y su gabinete no tienen ni la más mínima idea. Todo ello en perjuicio de la educación en México. ¿Ese es su Cambio prometido? Usted que piensa estimado lector.
