
Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, envió a la Cámara de Diputados una iniciativa de reformas que busca el reemplazo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) por un nuevo Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias, Tecnología e Innovación.
El mandatario argumentó que el CONACYT creó fideicomisos millonarios y que transfirió a empresas privadas más de 45 mil millones de pesos “bajo el supuesto fomento de la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación”.
AMLO señaló que el dinero transferido fue a empresas nacionales y extranjeras “que no requerían el apoyo del Estado” y “toleró la simulación al acreditar programas profesionalizantes” de universidades e instituciones privadas “poco o nada vinculados a la investigación humanística o científica”.
Dentro de la iniciativa de reformas enviada por el presidente, se establece que el nuevo Consejo Nacional contará con una junta de gobierno integrada por las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), de Bienestar, así como de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Asimismo, por las secretarías de Cultura, Economía, Educación Pública, de Energía, de Hacienda y Crédito Público, de la Defensa Nacional, de Marina, de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de Relaciones Exteriores y de Salud.
El objetivo de las reformas es que se fomente, realice o apoye actividades de investigación humanística y científica, desarrollo tecnológico e innovación por parte de las universidades e instituciones de educación superior.
Además, establece que los recursos públicos destinados por el gobierno federal para estas actividades se canalicen de manera directa a personas becarias humanistas, científicas, tecnológicas e innovadoras.
Por lo tanto, se ordena que las dependencias encargadas “se abstendrán de crear fideicomisos, otorgar mandatos o celebrar actos o cualquier tipo de contratos que evadan lo previsto”.
La iniciativa fue turnada a las comisiones de Educación y de Ciencia, Tecnología e Innovación para dictamen, así como a las comisiones de Gobernación y de Presupuesto para opinión.
De aprobarse el paquete, quedarían abrogadas la Ley de Ciencia y Tecnología y la Ley Orgánica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.
