
Todo cambia para que nada cambie (El Gatopardo novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa)
El gatopardismo de la política a la mexicana es irónico e incongruente, es el retroceso y regreso al pasado tan criticado por aquellos que reclamaban democracia y libertades, resulta paradójico que el que todo cambie para que nada cambie en el presente resulta que no tan solo nada cambia si no que el retroceso es tan notorio que todo se magnífica como parte de la corrupción política que impera en los que hoy detentan el poder y vienen del poder criticado y fustigado vía la protesta social hoy callada y sometida por ser parte y cómplice de dicha corrupción.
¡ Fraude, fraude!, era el grito de la protesta permanente de los que hoy gobiernan por voluntad democrática y ahora ya en el poder pretenden someter a la democracia misma bajo la acusación de que el órgano electoral independiente (y que válido su triunfo) es «conservador» y aquí otro «gatopardismo» por cierto : Es decir, que los conservadores apoyan una forma de gobierno en la que todos los poderes recaen en una sola persona, que controla todo el país desde un solo centro de poder; y la pregunta es, ¿acaso no es que Andrés Manuel López Obrador lo es?, en este juego de «liberales y conservadores», el término es al gusto y conveniencia de quien lo profiere.
Antes se hablaba de «tapados» hoy de «corcholatas» destape adelantado y burdo arranque pre electoral, la propaganda a todo lo que da, ilegal y sin control económico, podrán decir que son «aportaciones espontáneas», de que son campañas ilegales de acuerdo a la ley electoral y muy opacas en el uso de recursos económicos y con la opacidad del desvío de recursos públicos y hasta de dinero de origen dudoso y hasta del crimen organizado, lo son.
A lo largo y ancho del país la propaganda es muy notoria y hasta exagerada, destaca mucho la de #esclaudia, claro que hay dos más y un relegado que trata de ser renegado y puede ser expulsado y olvidado, hay una no campaña (según ellos), que es promoción nacional y con un gasto prácticamente incalculable por que nadie sabe el origen de las aportaciones y la transparencia no es su fuerte ni su interés, desconocen el significado de corrupción y en eso son expertos.
Estos actos de propaganda adelantados han generado quejas formales ante el INE, el cual en una de sus resoluciones ha pedido a Claudia Sheinbaum se deslinde públicamente de toda promoción a su nombre y la respuesta fue acusar al Instituto Nacional Electoral de autoritario y antidemocrático, con un comunicado que deja en claro que lo que menos le interesa es respetar la ley electoral al más puro estilo de aquí la impunidad soy yo o se puede interpretar como un… Yo no fui, #esclaudia
PD. La izquierda que buscaba democracia se ha vuelto una izquierda conservadora, convirtiéndose en una nueva oligarquía totalmente autoritaria, ¿o no?
Miguel Ángel Hernández Albarrán




