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Truena el INSABI, otro fracaso de la 4T

05/04/2022
carlos aguila franco

Lo que inicia mal, mal termina. Así López y su 4-T van dando tumbos de fracaso en fracaso, “Haciendo Historia”. Y como si todo aquello que denominaran Bienestar estuviera salado o maldito, nada funciona, todo fracasa.

En esa línea, toca su turno al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), un organismo descentralizado sectorizado a la Secretaría de Salud que tiene como finalidad proveer servicios de salud a las personas no derechohabientes a ninguna institución del Sistema Nacional de Salud, principalmente del IMSS, del ISSSTE y a escasos dos años tres meses de creado 1 de enero del 2020, ya es un total fracaso.

DE FRACASO EN FRACASO

El fracaso del INSABI comenzó con su inicio el 1 de enero del 2020, sin tener nada organizado para arrancar, simplemente era la Ocurrencia y Obsesión de López por desaparecer al Seguro Popular. Este cambio que anunciaron a mediados de marzo del 2022, el IMSS-BIENESTAR, se veía venir, dado que en el paquete fiscal 2022 que presentó el Ejecutivo federal, ya se vislumbraba que el IMSS con este programa le entrara al quite para intentar hacer lo que el INSABI no pudo y darle más protagonismo a Zoé Robledo, casi duplicándole su presupuesto, quizás para proyectarlo a ser el próximo gobernador de Chiapas, como lo fue su papá que era priísta.

Insisto, el INSABI nació muerto, ya que arrancó sin planeación estratégica, diagnóstico certero, sin reglas de operación, manejado sobre las rodillas en una Ocurrencia más como las muchas que han hecho en esta 4-T, con decisiones políticas improvisadas en un completo desorden de “supuestamente” re centralizar los servicios de salud, presumiendo López que sería como los sistemas de salud de Dinamarca o Canadá.

Pero era obvio que fracasaría dado que como lo señalamos, inició sin tener bases, programación, y mucho menos con un director que su experiencia la tenía en la antropología, pero al no contar con experiencia, tuvo de su lado ser amigo de López. 

Es por ello que lo único que vinieron a obtener con su INSABI fue que se incrementara la población sin acceso a los servicios de salud, desabasto de medicamentos, un desfinanciamiento de los servicios estatales de salud, en institutos nacionales, hospitales de alta especialidad y hospitales federales de referencia, por su nula capacidad operativa y administrativa.

DE REGRESO AL PASADO

Y ante ese enorme fracaso, López y su 4-T cumpliendo con su Cambio, pero de ir en reversa, ahora van sobre otra Ocurrencia, el IMSS-Bienestar, que no es otra cosa que lo que desde hace muchos años fue IMSS-COPLAMAR (Coordinación general del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados) en el sexenio de José López Portillo, (1976-1982) donde Ignacio Ovalle, fue el titular y casualmente le dio su primera chamba a López. Ovalle es actualmente el director de Segalmex. 

Esta Ocurrencia se basa en el artículo Transitorio Décimo Sexto de la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2022, que faculta al IMSS a poder llevar a cabo acuerdos de coordinación con los gobiernos de los estados, para que preste los servicios de salud a población sin seguridad social, por medio del IMSS-Bienestar. No es ser mala onda, pero nuevamente al hacer las cosas sobre las rodillas, su futuro es el fracaso, como lo fue el INSABI y que ahora buscan que el IMSS haga su trabajo.

IMSS-BIENESTAR

En esa línea, el 15 de marzo del 2022, se dio a conocer que el gobierno federal implementará una nueva política en materia de salud pública llamada IMSS Bienestar, López y Zoé Robledo titular del IMSS, informaron que este nuevo programa iniciaría el primero de abril en Nayarit. Con este nuevo esquema, se busca federalizar los servicios de salud estatales y el IMSS administrará los 16 hospitales del estado y 261 centros de salud de primer nivel, en un modelo integral de salud con enfoque preventivo para personas sin seguridad social.

Para ello, el IMSS contará con la adscripción de poco más de 4,600 trabajadores de la salud. Y una inversión inicial de 1,438 millones de pesos que serán destinados a la cobertura de la nómina del personal, equipamiento e infraestructura.

Asegurando que no se afectarán los derechos laborales ni se despedirá a ningún trabajador de salud y hasta agregarán a los médicos que estuvieron trabajando durante la pandemia por COVID-19.

Zoé Robledo afirmó que la aplicación de este nuevo esquema será en Nayarit por ser la entidad que cuenta con mayores obras hospitalarias inconclusas. Precisando que hasta el momento solamente Tlaxcala, Colima y Nayarit han ratificado el convenio con la nueva política de salud, pero se planea incorporar a las 32 entidades federativas al programa.

FRACASO TOTAL DEL INSABI

El 4 de abril del 2022, el Diario La Razón publicó: “Insabi se desinfla en inversión y consultas; al relevo, IMSS-Bienestar”, en donde se destaca lo señalado por Mariana Campos, coordinadora del programa Gasto Público de la organización México Evalúa. “Desde la entrada en funciones del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), el 1 de enero del 2020, cuyo propósito fue sustituir al Seguro Popular para brindar atención y medicamentos a la población más vulnerable, aquella sin seguridad social, su gasto ha caído 99 por ciento y las consultas brindadas descendieron 70.1 por ciento, al comparar las cifras reportadas entre enero de aquel año y el mismo mes del 2022.”

La tendencia a la baja ha sido constante desde el arranque del Insabi, pues luego de que en el 2020 se reportó un gasto de tres mil 520 millones de pesos —110 millones menos que en el 2019, con el Seguro Popular en funciones—, para el mismo periodo del 2021 hubo una caída de 83 por ciento, al llegar a sólo 579 millones de pesos, en tanto que para este enero del 2022 el gasto bajó 94 por ciento en comparación con el año anterior, al sólo erogar 34 millones de pesos.

De acuerdo con el informe Números de Erario: gasto en salud a enero de 2022, difundido por México Evalúa, este comportamiento descendente se replicó en el número de consultas otorgadas. Del 2017 al 2019 se brindaron 6.1 millones de consultas en promedio durante los meses de enero; sin embargo, para el 2020 se registró una baja de 41.8 por ciento respecto a enero del año anterior, al pasar de cinco millones 713 mil 734 a tres millones 323 mil 998.

En 2021, la caída fue de casi la mitad con respecto al año previo, pues la cifra reportada fue de un millón 427 mil 883; mientras que, para este 2022, sólo se registraron 996 mil 881 consultas, apenas el 30 por ciento del total de enero del 2020.

Por grupo poblacional, las mujeres recibieron dos millones 296 mil consultas en enero del 2020, pero este año la cifra descendió a 705 mil; es decir, 69.3 por ciento menos; mientras que para los hombres fue una caída del 71.5 por ciento, al pasar de un millón 27 mil a 292 mil consultas.

Respecto a los programas afectados, la atención a la salud mental fue la más impactada, ya que mientras en el 2020 hubo 62 consultas, la cifra llegó a cero en enero de los dos años siguientes.

La reducción para la atención de la salud bucal cayó 78 por ciento entre enero del 2020 e igual mes del 2022; las enfermedades crónico degenerativas descendieron 67.8 por ciento; las transmisibles, 62.9 por ciento, y la planificación familiar, 59.6 por ciento.

Mariana Campos apuntó que la entrada del IMSS-Bienestar fue “totalmente abrupta”, pues tampoco cuenta con un plan de implementación y le parece que “es un programa muy pequeño”, que hace cuestionar sobre si contará o no, con la capacidad para atender a los pacientes que así lo soliciten. “No queda claro de qué manera se va a proteger el cumplimiento del derecho humano de las personas que ya ha sido vulnerado con la transición a Insabi y que vuelve a ser vulnerado con la transición al IMSS-Bienestar”. 

Patético panorama para quienes no cuentan con un sistema de salud y mucho menos con recursos para pagar un médico particular, comprar medicamentos o un hospital para alguna operación. Porque sinceramente, si el IMSS no puede con sus derechohabientes que se quejan de mal servicio, falta de medicamentos, ¿qué pasará si ahora tiene que atender a más de 34 millones que debía hacerlo el INSABI.? ¿podrán con todos? Estos de la 4-T, siguen queriendo tapar un hoyo, habiendo uno más grande.


Carlos Aguila Franco

@CarlosAguilaFra

Periodista y analista político desde 1984, egresado de la UNAM. Experto en comunicación social y campañas políticas. Ha colaborado con medios y diarios como el Diario de los Ángeles (EEUU), ABC Radio, Ruiz-Healy Times, entre otros. Funcionario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Conasupo, Segob, PGJDF, DDF, Gobierno del Estado de Sonora, Municipio de Tlalnepantla. Exsecretario técnico de la Comisión de Asuntos Electorales en la LVII Legislatura del Estado de México (2009 a 2012). Autor de los libros: “La realidad de los partidos políticos” (1995), “La ciudad que entró en caos” (1998), “La ciudad de México en caos y desesperanza ¿Un mentiroso a la presidencia?” (2006), “Diez años de caos y corrupción en la CDMX (2008).”


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