
El conflicto entre Rusia y Ucrania ya está impactando en los precios al consumidor y los ingresos públicos del país.
Aunque los vínculos comerciales con ambas naciones no son “relativamente fuertes” con México, se han observado impactos significativos en los precios de materias primas, principalmente en productos energéticos.
De acuerdo con el análisis de BBVA Research “Impacto de la gasolina sobre IEPS y precios al consumidor”, los precios altos del petróleo están ayudando a las finanzas públicas, pero las cotizaciones internacionales más altas de las gasolinas han eliminado la recaudación por IEPS ante la resistencia del gobierno federal a permitir incrementos de precios.
De continuar la resistencia del gobierno federal y las cotizaciones internacionales de las gasolinas en niveles similares a los actuales, la recaudación por IEPS gasolinas y diésel podría inclusive ser negativa en los siguientes meses.
“Tomando en cuenta la experiencia histórica del ‘gasolinazo’ y en un contexto de relativa alta inflación donde diversos factores la mantendrán elevada en el corto plazo, es muy probable que este gobierno evite un mayor impacto inflacionario en 2022, pero a costa de un significativo subsidio público al consumo de gasolinas”.
Como resultado de esa decisión de política pública, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) muestra aumentos significativos en productos necesarios para la manufactura (metales, semiconductores, etc.) y para la producción de alimentos (fertilizantes, granos, etc).
Además, BBVA anticipa que el Banco de México subirá nuevamente la tasa de referencia en 50 puntos base a 6.50%, lo que la llevará a niveles de 8% al cierre del año.
“Una mayor inflación que impactará el ingreso disponible de los hogares (de no verse compensada por aumentos en los salarios reales) y una postura monetaria más restrictiva para acotar los riesgos inflacionarios limitarán el crecimiento económico.”
