
Aunque algunos países de América Latina han comenzado a administrar una tercera dosis de las vacunas contra COVID-19 a grupos de riesgo, la decisión sigue siendo controvertida para las autoridades sanitarias.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha señalado que la posición de la OMS, al no apoyar la administración de dosis extras en la vacunación, se basa en las desigualdades de la distribución de las vacunas a nivel global.
“No podemos y no debemos aceptar que países que ya se han servido de la mayoría de las vacunas utilicen aún más dosis, ya que los países más vulnerables siguen desprotegidos», declaró.
Sin embargo, tres países de América Latina han comenzado o anunciado la aplicación de una tercera dosis.
República Dominicana
Fue el primer país latinoamericano en aplicar una tercera dosis a diferentes grupos de riesgo del país. Más de 300 mil personas han sido inmunizadas por tercera vez, mientras 60% de la población ya cuenta con dos dosis.
De acuerdo con el ministro de Salud Pública, Daniel Rivera, se busca una cobertura extra contra las variantes para aumentar los anticuerpos, evitar reinfecciones y hospitalizaciones.
Uruguay
De igual manera, Uruguay aplicará una tercera dosis de vacuna a grupos de riesgo; además han comenzado a programar una cuarta dosis que recibirán las personas con inmunosupresión moderada y severa, por diversas patologías.
«Se ofrece una tercera dosis de vacuna Pfizer a las personas que hayan recibido esquema primario con CoronaVac (Sinovac), con el objetivo de reforzar la inmunidad” declaró el Ministerio de Salud Pública.
“Esto es debido a la caída natural de los anticuerpos neutralizantes y al riesgo de las variantes de preocupación que ya han ingresado a nuestro territorio”.
Chile
Las personas que recibieron el esquema completo de la vacuna Sinovac, son elegibles para recibir una dosis de refuerzo, según anuncios de las autoridades sanitarias chilenas.
El gobierno del país señaló que este refuerzo se debe a los riesgos de las variante Delta y Lambda.
“Considerando la evolución en el tiempo, y tomando el riesgo que significan las variantes, que están golpeando con mucha fuerza en muchas partes del mundo, hemos decidido iniciar un reforzamiento de la vacunación», enfatizó el presidente Sebastián Piñera.
Esta decisión se toma después de que, en un estudio realizado por el Laboratorio de Virología Molecular y Celular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, encontraron que las mutaciones presentes en las variantes Delta y Lambda reducen la eficacia de diferentes vacunas contra COVID-19.
