
La agencia calificadora Moody’s advirtió que la inversión privada en el sector eléctrico de México no aumentará por los siguientes tres años, después cambios en el marco regulatorio, como la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE).
La reforma a la LIE, promovida este año por el Gobierno Federal, busca fortalecer la presencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el mercado.
De acuerdo con declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, se podrían presentar reformas constitucionales al Congreso para apoyar a la CFE frente a empresas privadas.
Dicha reforma ha generado un rechazo entre inversionistas, mientras que los opositores consideran que atenta contra la competencia y viola tratados internacionales.
“Las recientes medidas adoptadas por el Gobierno federal para cambiar el marco regulatorio del sector energético mexicano podrían tener un impacto negativo en algunos contratos existentes; por lo tanto, no esperamos un aumento de la inversión privada en el sector eléctrico durante los próximos tres años”, declaró Moody’s en su reporte.
La calificadora también detalló que la CFE planea invertir alrededor de 382 mil millones de pesos hasta 2026 en diversos proyectos, la mayoría de generación; y en menor medida contempla parte de transmisión y distribución, dejando por debajo las telecomunicaciones.
Moody’s considera que «esta estrategia conlleva riesgos financieros y de ejecución”, También aseguró que existe incertidumbre sobre cómo se financiará el 30% de las iniciativas, ya que se espera una falta de inversión privada “debido a los cambios en el marco legal”.
Por lo que existe la preocupación de que la CFE deba aumentar su deuda para la realización de todos los proyectos planeados.
Desinterés en las energías limpias
Moody’s ha señalado que la CFE no tiene interés por las fuentes de energía limpia, lo que podría provocar un riesgo en los próximos 3 a 5 años y un mayor impacto negativo en su calificación.
“Las políticas internacionales sobre carbono, incluyendo objetivos de energía limpia, probablemente requerirán inversiones adicionales, lo que podría dar lugar a un mayor apalancamiento, un factor crediticio negativo”, señaló la calificadora.
Ya que el plan de la CFE para la “transición del país a energías limpias” implica modernizar plantas de generación hidroeléctrica, el impacto de las sequías en el país podría involucrar mayores costos para la Comisión, así como el uso de otras fuentes de energía.
“Consideramos que la CFE enfrenta riesgos derivados de residuos y contaminación relacionados con la generación de energía nuclear, o a través de carbón y combustóleo”, recalcó Moody’s.
Cabe recordar que tanto el Gobierno Federal, como la CFE han criticado las energías renovables por un “supuesto riesgo de operación para la seguridad del sistema eléctrico nacional”.
