
México se ha posicionado a escala global como una fuerza importante en la producción, venta y compra de automóviles. Muchas de las más grandes marcas del sector tienen plantas en el país. Pero hay una que parece que no tendrá presencia en el país en ningún momento pronto.
Tesla, la marca más valiosa en el mercado, aún no fabrica ninguno de sus coches eléctricos en la República. Pero fue la política en torno a las energías renovables del Gobierno federal la que disuadió a Tesla de construir su fábrica en Texas y no en Jalisco como se había planeado.
De acuerdo Reforma Tesla habría contemplado poner una planta de autos eléctricos en México. El proyecto se habría posicionado en Jalisco y habría estado enfocado a producir tanto su popular Model S como el esperado Cybertruck.
Sin embargo, la compañía de Elon Musk habría cambiado de opinión en el último segundo, prefiriendo mejor ejecutar el proyecto en Austin, Texas, Estados Unidos (EEUU). Así, se perdieron cuatro mil empleos potenciales.
En entrevista con Reforma, Ernesto Sánchez, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, confirmó que se trabajaba con Tesla para instalar una planta. Al final, no prosperó la propuesta por dos razones. Primero, el agresivo plan de incentivos de la administración de Donald Trump para atraer inversiones de las empresas.
Segundo, según el funcionario, la política energética del Gobierno Federal no le habría dado suficiente certidumbre a la tecnológica a largo plazo.
El cambio de parecer de Tesla no es la primera vez que se critica el enfoque que se ha tomado en México en energías renovables. De acuerdo con Energía Hoy, no solo esta industria no ha podido despegar en el país porque realmente no está en las prioridades de la administración actual.
Además se ha señalado que la política energética federal está demasiado enfocada al rescate de instituciones como CFE, en lugar de considerar lo más benéficos para la nación.
