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La gran deuda con el planeta que compartimos

31/01/2020

Hace unos años, un desgarrador video que muestra el sufrimiento de una tortuga a la que se le clavó un popote (pajita) en la nariz le dio la vuelta al mundo. El efecto que causó fue enorme y, de cierta forma, positivo. 

Ver el gran dolor de esa tortuga nos hizo pensar en lo mucho que dañamos con nuestros desechos (en especial con los plásticos) al planeta que compartimos con animales y seres humanos que sufren y sufrirán las consecuencias de nuestro descuido. 

A partir de ello, los popotes comenzaron a caer en desuso: primero cada vez más personas los rechazaron, ahora los restaurantes y demás locales de alimentos sólo los dan si el cliente lo solicita directamente. Lo mismo ocurrió con las bolsas de plástico y desechables de unicel o cartón. 

Finalmente, al comenzar este año, prohibieron a las tiendas de autoservicio dar bolsas de plástico a los compradores. Eso, junto con los esfuerzos que hacemos a diario para reducir nuestros desechos, sin duda reducirán nuestro daño al planeta, pero no saldan nuestra deuda con él. 

Ahora somos una sociedad mucho más consciente respecto al cuidado al medio ambiente, pero nos faltan muchas conductas por cambiar y eliminar. Una de ellas es el uso de pirotecnia, que probablemente causa un daño mayor que nuestros desechos. 

Es muy notoria la forma en que los fuegos artificiales deterioran el aire que respiramos, casi siempre el día después de Nochebuena, Año Nuevo, el Día de la Independencia o cualquier otra fecha donde se use pirotecnia, amanecemos con contingencia ambiental. 

Pero desgraciadamente, los fuegos artificiales no sólo dañan el ambiente. Al igual que circula el video de la tortuga sufriendo que mencioné al principio, es muy común encontrarnos con videos que muestran el estrés excesivo que les causa el ruido de los cohetes a los animales de compañía, que les desencadena ataques de pánico, temblores, taquicardia y hasta riesgo de muerte, pero parecen no conmover en la misma medida al mismo número de personas. 

Aunado a todo lo anterior, la pirotecnia daña a muchos seres humanos, pues puede ser una tortura para personas sensibles al ruido como niños pequeños, autistas o ligirofóbicos (personas con fobia a los ruidos fuertes), además de que su venta y uso representa un peligro enorme por la facilidad con la que causa incendios o explosiones. 

Tenemos que ser más conscientes y congruentes respecto al cuidado de esta Tierra que es casa de todos. Así como nos esforzamos por reducir nuestros desechos, dejemos de usar pirotecnia, y pidamos a las autoridades que la prohíban. 


Daniela Kuri Breña Morales 

Twitter: @danikbm 

Activista Política

Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión
Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión