La estrategia de López Obrador es ser el único protagonista del gobierno. Su fanatismo por Benito Juarez y Lazaro Cárdenas evidencia la importancia que le da a las personalidades, en vez de las instituciones. Se empeña en demostrar que su palabra vale más que la de quien sea, incluso la realidad.
Como bien dices, tiene el viento a su favor, por ahora, y solo necesita desacreditar a quienes lo critican para que la gente le crea. Pero es preocupante pensar en lo que pasará cuando se tambalee su gobierno por laguna probable crisis, ¿cómo va a reaccionar? ¿Qué acciones va a tomar para no perder credibilidad? No se caracteriza por ser muy moderado.

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