
El Día de la Libertad de Expresión se conmemora el 7 de junio, fecha instaurada en 1951 por los editores de periódicos y el entonces presidente de la República, Miguel Alemán Valdés, con el fin de destacar la trascendencia de una prensa libre e independiente para la democracia mexicana.
La libertad de expresión es un derecho humano básico, constitucional, fundamental e inherente y necesario a la naturaleza humana, consagrado en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en el ámbito internacional lo podemos encontrar contemplado dentro del artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos de 1948.

Muy importante que en esta nefasta administración de López y su 4-T, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en el marco del Día de la Libertad de Expresión en el 2019, destacara que la libertad de expresión es un derecho esencial de cualquier régimen democrático, por lo que su ejercicio pleno y libre demanda generar las condiciones adecuadas para que periodistas y medios de comunicación puedan hacer uso de ella en condiciones de seguridad.
De igual manera, el 30 de abril de 2021, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, dirigió una carta al secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Luis Ebrard Casaubón, con diversas propuestas sobre las temáticas que en materia de derechos humanos resultan más urgentes de atender en nuestro país, a fin de contar con un plan de acción integral en las mismas.
Con relación a quienes ejercen el periodismo, destacó la necesidad de protegerlos contra la violencia de cualquier tipo, especialmente a las mujeres periodistas, y demostrar mayor compromiso con quienes integran este gremio para asegurar que puedan desarrollar su labor libre de intimidación, hostigamiento y ataques, así como una mayor mejora del Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
DEFENDER Y PRESERVAR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Sin lugar a dudas, uno de los pilares de toda sociedad que se diga democrática, es la libertad de expresión. Para todo ciudadano, y más para quienes ejercemos la profesión del periodismo, la libertad de expresión es determinante. Porque es un derecho de todos los mexicanos establecido en nuestra Carta Magna, desde 1917. Sin que, por ello, no se utilizara antes, pero es muy importante cuando ya se plasma como un Derecho.
Y Ya que hablamos de derechos, el más importante de los derechos del hombre es sin duda, el derecho a la libertad. Las libertades de pensamiento y de elección son las bases de las sociedades democráticas del mundo actual. Sin embargo, ninguna de ellas está plenamente garantizada, si no se disfruta, sin restricciones, de la libertad de expresión. Que conlleva en sí misma, el derecho a discernir, a oponerse y, en consecuencia, a elegir. La libertad de expresión implica para todo el ser humano, un amplio y juicioso compromiso con su propio entorno.
En este sentido, quien se expresa libremente adquiere una enorme responsabilidad ante quienes lo rodean, ya que el ejercicio de su libertad implica también el respeto a la libertad y los derechos de los demás. Es por ello que la responsabilidad social que está inmersa en la libertad de expresión, ha sido parte importante y se ejemplifica con lo que el famoso escritor, historiador, filósofo y abogado francés, Francoise-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, señaló: “quizá no esté de acuerdo con lo que tengas que decirme, pero voy a defender a muerte tu derecho a decirlo”.
Ante todo, este marco de lo que es la libertad de expresión, es innegable que su mayor aplicación está en el periodismo, en los medios de comunicación, porque sin comunicación no habría sociedad, porque lo que no se comunica, no existe.
Qué vigencia tiene el apotegma del orgullosamente médico y político mexicano, Belisario Domínguez “¡LIBRES POR LA PALABRA LIBRES!”, cuando nuestra sociedad no sólo exige respeto irrestricto a la libertad de expresión, sino que reclama el derecho al hecho. Que, así como nos expresamos, autoridades y gobierno también expresen lo que hacen, para conocer a dónde nos llevan.
De ahí que la libertad de expresión, si en efecto se ejerce, es la mejor garantía para la conservación y la construcción de la paz desde otra perspectiva, la de la expresión, la de la comunicación libre.
Con mucho orgullo estimados lectores, escogí el Periodismo como profesión, y para ello nos preparamos. Han sido muchos años de estudio, de aprendizaje, de trabajo, de sacrificios, para dar lo mejor a los ciudadanos, ante esa gran responsabilidad que toda sociedad debe tener: el estar informado, procurando siempre, además, analizar los hechos de lo que acontece en nuestra ciudad, en el país y en el mundo.
A diferencia de aquellos, aclarando que no todos, que escogieron la política y no se prepararon ni han aprendido, vamos, ni siquiera cuentan con un nivel aceptable de cultura y mucho menos de congruencia, los periodistas serios formales, tenemos un enorme respeto por los mexicanos, por nuestro sistema político mexicano y por lo que cada quien realiza en su trabajo, en su profesión.
Ojalá que aquellos que se dedican a insultar, denostar, atacar e inclusive amenazar a quienes nos dedicamos al periodismo, comenzaran por, aparte de demostrar no solamente su ignorancia, demostrar respeto a quienes llevamos a cabo un trabajo profesional, honrado y dando la cara, no escondiéndonos en el cobarde anonimato.
Los Medios deben caracterizarse por el profesionalismo de todos y cada uno de quienes formamos parte de ellos, cada quien, en su responsabilidad, como analistas, comentaristas, luchando día con día porque para los ciudadanos que nos escuchen, lean y nos vean, sean espacios necesarios y recurrentes. Jamás con censura, limitaciones, o “línea” como se conoce en el argot periodístico. Siempre abiertos a todas las corrientes ideológicas para que puedan expresar y dar a conocer libremente su forma de pensar, su forma de actuar.
Los Medios deben ser y cumplir, como espacios de libertad de expresión, de enorme comunicación, abierto a todos y a todo.
Y ante toda la censura, represión, violencia, amenazas, asesinatos, que hemos vivido los periodistas en estos 5 años 6 meses de López y su 4-T, que quede muy claro, que nuestras voces y nuestras plumas, siempre se escucharán, verán y leerán, y que por más que las amenacen, insulten y repriman los tiranos autoritarios, NUNCA, NUNCA, LAS SEPULTARÁ EL SILENCIO.
Y seguiremos ejerciendo el Periodismo desde la trinchera que estemos con Medios libres y no doblegados ante el autoritarismo y la represión, defendiendo y preservando la Libertad de Expresión.

Carlos Aguila Franco 🖋️
Twitter: @CarlosAguilaFra
Periodista y analista político desde 1984, egresado de la UNAM. Experto en comunicación social y campañas políticas. Ha colaborado con medios y diarios como el Diario de los Ángeles (EEUU), ABC Radio, Ruiz-Healy Times, entre otros.
Las perapectivas de cada columna son opiniones del autor y son independientes de la posición de dlpoder.
DLpoder es un medio independiente, tus suscripciones a contenido exclusivo y donativos son valiosos para seguir en este esfuerzo para generar una sociedad informada y crítica.
