
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) avanza lentamente para cumplir con los estándares de seguridad que establece la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para poder recuperar la categoría 1.
De acuerdo con El Financiero, uno de los “ocho elementos críticos” se completó el 5 de noviembre de 2021, fecha en la que la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) entregó el último reporte de los avances.
El portal El Financiero obtuvo acceso (mediante una solicitud de transparencia) a la bitácora de asistencia técnica que la FAA brinda a México desde que Estados Unidos degradó a categoría 2 a la seguridad aérea mexicana.
Según lo reportado por las autoridades estadounidenses, la AFAC ha avanzado en temas regulatorios, análisis de salarios y capacitación de personal médico para evaluar la condición de los técnicos aeronáuticos.
Sin embargo, aún se encuentra pendiente la aplicación efectiva de los aumentos salariales y la capacitación de inspectores verificadores aeronáuticos. Además, el documento señala la falta de metodología para emplear a inspectores que supervisen cualquier marca y modelo de aeronaves que son operadas por las empresas mexicanas.
Hasta ahora se han realizado 4 visitas técnicas, registrando la última durante los primeros días de noviembre de 2021 pero aún no se ha establecido una fecha para aplicar una nueva auditoría y evaluar si la seguridad aérea puede regresar a la categoría 1.
¿Por qué la Seguridad aérea mexicana bajó de categoría?
La AFAC cayó por debajo de los estándares de la OACI luego de una evaluación realizada entre octubre de 2020 y febrero 2021 donde la FAA identificó varias áreas de incumplimiento de los estándares mínimos de seguridad de la OACI.
Los inspectores de la FAA encontraron deficiencias en la estructura de la AFAC como la falta de personal en el área de verificación e inspección, así como la poca capacitación con la que cuentan.
Cabe destacar que, a mediados de 2021, empleados de la AFAC denunciaron despidos de personal experimentado, la carencia de capacitaciones y el nulo aumento de salarios, como recomendó la FAA.
