Caminar por el centro de la Ciudad de México y encontrarse con el Palacio de Bellas Artes, una torre que marca la hora con números como los relojes Casio, encontrarse con un Sears en el que se sirve café en la terraza, misma en la que se puede apreciar el palacio blanco.
Volteas a un costado y puedes observar el edificio de nueve niveles, el Palacio Guardiola, con bóvedas en el piso que parecen succionadas por la tierra y que actualmente pertenece al Banco de México, una de las 141 grandes obras de Obregón Santacilia.

Carlos Obregón Santacilia
Carlos Obregón Santacilia adornó las calles y espacios de la ciudad con su trabajo: Art Decó.
No es sólo el Monumento a la Revolución, es el Pabellón de México, Centro Educativo Benito Juárez, Edificio de Banco de México, Secretaría de Salubridad y Asistencia, Casa Gómez Morín, Hotel Reforma, Oficinas de Instituto Mexicano del Seguro Social, el Edificio Guardiola y sus otras 141 obras.

Santacilia nació en México el 5 de noviembre, bisnieto de Benito Juárez estudió en la UNAM donde también fue profesor y publicó algunas obras como El maquinismo, la vida y la arquitectura (1939), México como eje de las antiguas arquitecturas de México (1947) y Cincuenta años de arquitectura mexicana (1952) entre otros.
Arquitectura moderna, art decó, neocolonial y tendencia nacionalista fueron los movimientos en los que se ubicó su trabajo arquitectónico. En 1920 México se inundó de la influencia Art Decó. Algunos de estos edificios se van con los temblores y otros resisten a ello pero las construcciones continúan dando vida a la ciudad.
La Colonia Tabacalera, Hipódromo Condesa entre otras delegaciones albergaron el estilo en muchas de sus construcciones como con el Edificio Basurto, Edificio El Moro, Monumento a la Revolución, Plaza Popócatepetl, Frontón México, Edificio Picadilly y Edificio de la Alianza Ferrocarrilera.
Formas vegetales, formas geométricas, mezcla de estilos y lujos, eso fue el Art Decó en México. Los edificios se caracterizan su dinamismo, marquesinas con grecas, texturas y acabados diversos junto con más geometría. Los edificios se iluminaron de rayas, triángulos, círculos y espirales.
El monumento a la revolución fue de sus obras arquitectónicas más importantes y actualmente es uno de los monumentos más emblemáticos de la Ciudad de México. Distinguido por su altura y estructura original. El clásico de la colonia Tabacalera alberga el Museo Nacional de las Revolucione y un público que gusta de ir a mojarse en la fuente, así como cantar y bailar en sus alrededores.

Es posible conocer toda la obra arquitectónica de Santacilia en una visita por el Centro de la Ciudad de México. El edificio Guardiola fue construido en 1947 y se encuentra a un costado de la Torre Latinoamericana, actualmente pertenece al Banco de México y su estructura está concebida a partir de dos ejes de simetría.
Un color café claro y ventanas cuadradas es lo que define al lugar en su exterior. La obra de Santacilia es un legado arquitectónico y cultural en la Ciudad de México que persiste en la actualidad.

Redacción dlpoder. Katia M. Briseño.






