
La violencia contra las mujeres sufrió un aumento histórico durante la pandemia, pero tras el desconfinamiento los casos han seguido en aumento.
El feminicidio aumentó un 40% de mayo a junio, con 67 y 94 denuncias respectivamente. Solo en 2018 se tiene registro de una cifra mayor con 98 casos, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

De enero a junio se registraron 489 feminicidios en México, lo que representa un aumento del 9.2% con respecto al mismo periodo del año pasado y de un 13.2% comparado con 2018.
Las entidades con las tasas más altas de este delito son el Estado de México (63 casos), Veracruz (45 casos) y la Ciudad de México (35 casos).

El Código Penal Federal en el Artículo 325 establece que: “Comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por razones de género” y que “se le impondrán de cuarenta a sesenta años de prisión y de quinientos a mil días multa” a quien cometa el delito de feminicidio.
Aunque esta tipificación a nivel federal ocurrió hace 15 años, hasta el momento solo 19 entidades la contemplan, por lo que la cifras no son concluyentes y podrían ser superiores, ya que puede haber delitos clasificados como asesinatos cuando en realidad son feminicidios.
Pese a este aumento de casos, el pasado 15 de julio se aprobó un recorte de 151.9 millones de pesos al Instituto de las Mujeres (Inmujeres). Además, se redujo el 100% del presupuesto para las Alertas de Violencia de Género, según informó la Comisión Nacional para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres (Conavim).
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), México y Brasil son los países de Latinoamérica con el mayor número de feminicidios.
