
El Congreso de la Ciudad de México aprobó la iniciativa para otorgar un permiso con goce de sueldo a las mujeres y personas menstruantes.
De acuerdo con esta iniciativa, los patrones tendrán la obligación de otorgar un permiso de dos días al mes a mujeres y personas menstruantes que hayan sido diagnosticadas con dismenorrea primaria o secundaria incapacitante.
🏛️✅ El #CongresoCDMX aprobó la propuesta de Iniciativa ante el Congreso de la Unión en materia de permisos laborales. Esta reforma tiene dos objetivos: apoyar a mujeres trabajadoras diagnosticadas con dismenorrea incapacitante y promover la prevención del cáncer de próstata. pic.twitter.com/Nyn5EgodJx
— Congreso de la Ciudad de México (@Congreso_CdMex) February 14, 2023
La diputada Alicia Medina Hernández, de Morena, recalcó que la autorización deberá ser justificada a través de un certificado médico expedido por un especialista en ginecología, que pertenezca, de preferencia, al Sistema Nacional de Salud y que acredite el diagnóstico.
Además, enfatizó que en la iniciativa se plantea la prohibición a los patrones de despedir a la persona menstruante o coaccionarla de manera directa o indirecta para que presente su renuncia por razones de género o por ser diagnosticada con dismenorrea incapacitante.
“Es urgente dejar de normalizar el dolor de las personas que menstrúan, quienes se ven obligadas a realizar sus actividades cotidianas aún con una condición física que en ocasiones las incapacita física e intelectualmente”, señaló la legisladora.
También se ha propuesto que se otorgue un día al año a las mujeres para que acudan a los servicios de salud para la realización de estudios de mastografía y papanicolau, mientras que a los hombres se les dé medio día de trabajo para acudir a realizarse el examen de próstata.
Menstruación debe ser problema de salud y no de higiene: OMS
A mediados de 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS), pidió que la menstruación sea reconocida como un problema de salud y de derechos humanos y no de higiene, por lo tanto debe abordarse en la perspectiva de un curso de vida.
Esto significa que las mujeres y niñas tengan acceso a información y educación al respecto, a los productos menstruales que se necesitan, a la atención competente y empática y a vivir en un entorno en el que la menstruación se vea como algo positivo y saludable, no como algo de lo que avergonzarse.
“Los gobiernos están comenzando a actuar, pero necesitan hacer mucho más. Algunos han eliminado los impuestos sobre los productos menstruales. Otros se han centrado en los desafíos que enfrentan las adolescentes y otros han puesto en marcha estrategias para proporcionar productos menstruales en circunstancias difíciles (quienes no tienen hogar o están encarceladas).
OMS
