
El Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE) emitió el Aviso Epidemiológico de Rabia Humana debido a los diferentes casos de rabia detectados en mascotas en los estados de Sonora y Nayarit, además de los casos confirmados en fauna silvestre de Oaxaca.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, recientemente se detectó rabia en un perro en Sonora por lo que se da seguimiento a nueve personas que tuvieron contacto de riesgo con el perro contagiado, el cual fue agredido por un animal de vida silvestre.
“La caracterización antigénica identificada es la variante V7 asociada al zorro gris”, detallan las autoridades sanitarias.
La alerta epidemiológica está dirigida a todas las unidades médicas, de vigilancia epidemiológica y de la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, donde se establece las definiciones operacionales de caso sospechoso, probable, confirmado y descartado, con base en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Rabia en humanos
Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), el virus de la rabia pertenece a la familia a Rhabdoviridae del género Lyssavirus, que provoca encefalitis aguda y progresiva.
Es clasificada como rabia urbana ya que se transmite por perros y gatos, mientras que la rabia selvática es transmitida por murciélagos, coyotes, zorros, zorrillos, mapaches y otros mamíferos. Algunos animales como las vacas, cerdos, caballos, entre otros, son susceptibles a la rabia.
El periodo de incubación puede cambiar de una persona a otra, aunque la mayoría de los casos es de uno a tres meses. No obstante, en México se han documentado casos que van de 6 a 249 días, con un promedio de 69.
Ya que no existe un tratamiento específico para combatir la enfermedad, las autoridades sanitarias recomiendan la aplicación de vacuna antirrábica humana e inmunoglobulina antirrábica en caso de ser mordido por algún animal.
Cabe destacar que México se había convertido en el primer país en recibir la certificación por parte de la OMS por haber eliminado la rabia transmitida por el perro como problema de salud pública.
