
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha endurecido los límites recomendados de ciertos gases contaminantes que marcan la calidad del aire.
Desde la última actualización mundial realizada por la OMS en 2005, se ha producido un aumento notable de las pruebas que demuestran cómo la contaminación del aire afecta distintos aspectos de la salud.

Se calcula que cada año, la exposición a la contaminación del aire provoca 7 millones de muertes prematuras, así como la pérdida de años de vida saludable.
Por lo tanto, después de una gran revisión de la evidencia, el organismo bajó casi todos los niveles de referencia de la calidad del aire y ha advertido que la superación de los nuevos niveles se asocia a riesgos significativos para la salud.
Cantidades máximas recomendables de contaminantes del aire
La guía publicada este miércoles 22 de septiembre, establece que el nivel óptimo del contaminante más peligroso para el ser humano, como son las partículas en suspensión (diámetro inferior a 2.5 micras; PM2.5), es de 15 microgramos; anteriormente se recomendaban 25 por metro cúbico de aire en un día.
Para las partículas de tamaño algo mayor (de hasta 10 micras de diámetro; PM10), el nivel recomendable ha bajado de 50 microgramos a 45 por metro cúbico de aire.
Ambos tipos de micropartículas suelen provenir de la quema de combustibles fósiles y se consideran peligrosas para la salud ya que pueden penetrar en los pulmones y llegar al torrente sanguíneo.
Además, se redujeron los niveles de contaminantes como el ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y monóxido de carbono.
Aire de CDMX: un peligro para la salud
De acuerdo con Ricardo Torres, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), las normas en México “son bastante laxas en comparación con las guías internacionales”.
“Cuando comparamos los parámetros en las normas nacionales con los de la OMS, estamos reprobados”, señala a El País.
Cabe recordar que, desde el año pasado, México cambió la forma de reportar la contaminación del aire, por lo que lanzó el Índice Aire y Salud, que cuenta con cinco categorías: buena, aceptable, mala, muy mala y extremadamente mala.
Este índice se basa en los parámetros de la norma oficial mexicana 172 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la cual toma de referencia lo que era considerado “bueno” por la OMS en el 2005.
Aunado a esto, la norma mexicana tolera un promedio de 137.2 microgramos por metro cúbico de ozono, medido en ocho horas continuas. El nuevo parámetro de la OMS considera riesgoso un nivel por encima de los 60 microgramos.
Por lo tanto, el equivalente para el ozono en el país, se encuentra dos veces arriba del límite recién establecido.
“Creo que esto va a causar cierto escozor en el Gobierno de México porque vamos a estar cada vez más lejos de lo que recomienda la OMS”: Ricardo Torres.
