
Después de que a un año de ganar las elecciones López afirmara el 1 de julio del 2019 al diario La Jornada “Si por mí fuera, yo desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional, declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la nación, en el caso de que fuese necesaria, la haríamos todos”. Agregando: “El Ejército y la Marina se convertirían en Guardia Nacional para garantizar la seguridad. No lo puedo hacer porque hay resistencias. Una cosa es lo deseable y, otra, lo posible”.
EL CAMBIO
El 4 de enero del 2021, Infobae publicó: “La inquietante militarización de México: AMLO le ha dado poder al Ejército en 30 tareas”: En dos años de gobierno, Andrés Manuel López Obrador afianzó el proceso de militarización en México con 30 tareas asignadas al Ejército más otras misiones a la Secretaría de Marina, aunado a las funciones de Seguridad Pública que las Fuerzas Armadas comenzaron a operar desde 2006.

Fue el 24 de agosto del 2018, como presidente electo, que López Obrador matizó su promesa de campaña para regresar a las Fuerzas Armadas (FFAA) a sus cuarteles. En aquella fecha tuvo un encuentro con Francisco Vidal Soberón y dos días antes, acudió a una reunión con Salvador Cienfuegos Zepeda, titulares de la Marina y Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con Enrique Peña Nieto, respectivamente. Aunque entonces destacó que la presencia de los castrenses sería transitoria, en tanto se creaba y operaba una Guardia Nacional (GN), los mexicanos no sabían que ese periodo se extendería, de nueva cuenta, durante todo el sexenio.
Y aún más, tampoco era visible que el proceso de militarización del país se vería acentuado en dos años de mandato. Actualmente, las FFAA están enfocadas en la construcción de cuatro aeropuertos y tres tramos del Tren Maya; han remodelado hospitales, edifican bases de la Guardia Nacional y sucursales del Banco de Bienestar. También han atendido el robo de combustibles; vendido cachitos para la rifa del avión presidencial; aportan árboles para el programa Sembrando Vida y, en la emergencia sanitaria, distribuyen la vacuna contra COVID-19. Lo mismo reclutaron operadores de pipas que a personal médico o agentes de la GN; han vigilado la distribución de libros de texto gratuitos como la entrega de fertilizantes y de los programas sociales”.
Y en esa línea en lugar de desaparecer al Ejército y crear la Guardia Nacional, ha convertido al Ejército en “El Mil Usos”, a la vez que le ha dado un gran poder de participar en casi todo lo que se está haciendo en la 4-T, al grado que, sin exagerar, ya solamente le falta tener, la Presidencia de la República.
Esto ha generado enorme preocupación, dado que insisto, el Ejército participa en casi todo lo que se hace en el país, inclusive militares están dentro de dependencias federales laborando. Sólo falta que ya les permitan ser candidatos a puestos de elección popular.
Y antes al contrario de lo que afirmó el 1 de julio del 2019, de desaparecer al Ejército y crear su Guardia Nacional, ahora resulta que está proponiendo darle la vuelta, y que la Guardia Nacional pase al Ejército.
¿PODER PARA VIOLAR LOS DERECHOS HUMANOS?
Ante tanto poder al Ejército y a la Guardia Nacional, que les ha dado López, preocupa y mucho que vaya aunado también el poder para violar los derechos humanos, protegidos con la impunidad que ha caracterizado a esta 4-T.
El Economista difundió el 8 de agosto del 2021: “CNDH: suman Ejército y Guardia Nacional, 1,654 quejas por violar derechos humanos. Durante esta administración federal, encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el Ejército y la Guardia Nacional (GN), integrada en gran parte por elementos castrenses, se mantienen como dos de las 10 instituciones federales con más quejas por posibles violaciones a los derechos humanos.

En diversas ocasiones, el mandatario mexicano ha sido enfático en aseverar que las Fuerzas Armadas han ayudado muchísimo a su gobierno en la transformación del país, a la vez que ha llamado a la sociedad a no olvidar que los militares son pueblo uniformado y ya no violan derechos humanos.
“En el tiempo que llevamos en el gobierno, las Fuerzas Armadas no han violado derechos humanos. En el caso en que ha habido muy pocas violaciones, las mismas Fuerzas Armadas se han encargado de castigar a los responsables, tengo presente uno o dos casos y sin que yo ordenara que se actuara, los responsables de las Secretarías habían tomado la decisión”, expresó el presidente el pasado 27 de julio durante un evento en Veracruz.
Sin embargo, cifras de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dan cuenta que, de enero del 2019 a junio de este 2021, hay contra el Ejército y la Guardia Nacional, 1,654 quejas por posibles violaciones a los Derechos Humanos.
Presuntas violaciones
Según los datos de la CNDH, se logra identificar que la Guardia Nacional es el organismo de seguridad con el mayor número de quejas por posibles violaciones a derechos humanos cometidas al contabilizar 591, entre enero del año pasado y primer semestre del 2021.
Durante este periodo, la GN ha sido señalada por hechos que van desde seis asesinatos; 13 casos de tortura; tres desapariciones forzadas; 69 quejas por trato cruel, inhumano o degradante, hasta 40 casos de detenciones arbitrarias.
Por su parte, el Ejército contabiliza un total de 1,063 quejas desde enero del 2019 y hasta junio del 2021. De ellas, 24 son por presunto asesinato; 14 desapariciones forzadas; 36 casos de tortura; 119 por tratos crueles, inhumanos o degradantes; así como 150 quejas por detenciones arbitrarias.
Otros señalamientos al Ejército y la GN incluyen el prestar indebidamente el servicio público; faltar a la legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficacia en el desempeño de las funciones, empleos, cargos o comisiones, así como emplear arbitrariamente la fuerza pública, entre otros reclamos. Entre los estados donde más quejas se han interpuesto contra el Ejército y la Guardia Nacional, se encuentran la CDMX (199); el Edomex y Chihuahua (103).
COLOFON
El 9 de agosto del 2021 la columna Templo Mayor en el diario Reforma señaló: “¿ALGUIEN SABE para qué sirve la Guardia Nacional? La pregunta viene al caso porque a más de dos años de su creación, México sigue viviendo los tiempos más violentos de su historia reciente. TAL VEZ sea porque no está clara cuál es la función de la corporación que encabeza el general Luis Rodríguez Bucio, al que le encargaron, como suele suceder en este gobierno, armar y darle forma a un proyecto sin pies ni cabeza. Hay gobernadores que se quejan de que la Guardia Nacional sirve sólo para el apantallaje, ya que su principal misión es la de andar dando vueltas por ahí. Que se vean, pues, pero nada más. NO ESTÁ CLARO, por ejemplo, cuáles son los resultados en decomisos o detenciones, luego de que sólo este año el gobierno federal le asignó 35 mil millones de pesos de presupuesto y ya cuenta con casi 100 mil efectivos.
EL APARENTE fracaso de la Guardia Nacional parece confirmarse con la decisión de quitarle el disfraz de «civil» y convertirla en una rama más de las Fuerzas Armadas. A eso se suma la desesperación del Presidente por la falta de resultados en seguridad y el hecho de que su gobierno es igual de sangriento que los anteriores”.
De verdad que todo lo anterior preocupa y mucho, ya que López ha empoderado al Ejército como ningún otro presidente en México lo había hecho, y ahora también a su Guardia Nacional que, aunque no quieran reconocerlo, ha sido un total fracaso.
Solo esperamos que el manto de la impunidad no los proteja y sigan violando los derechos humanos en el país.
