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¿Qué implica que los cárteles pasen a la insurgencia en México?

28/01/2020

Tras el reporte del Armed Conflict Location & Event Data Project, y su publicación en El Universal, se señala que en México los cárteles pueden pasar a la insurgencia.

La realidad es que los cárteles ya están en plena insurgencia, si tomamos en cuenta la definición de la RAE, pues se trata de un levantamiento contra la autoridad.

El debate gira en torno a sus objetivos. Pues la insurgencia se presenta cuando un sector de la población desafía a la autoridad para protestar o para hacerse del control de un territorio.

Los cárteles se diseminaron tras la fallida estrategia de desmembrar a las cabezas que lideraban estas organizaciones criminales. Como ya otros analistas han comentado, ha sucedido lo mismo que en un avispero que se queda sin su reina, los individuos se dispersan y tratan de formar nuevas colonias.

Tal situación es vigente en el territorio mexicano, donde existían diferentes organizaciones que controlaban el trasiego en amplias zonas del país. Se sabe que incluso negociaron para respetar sus puntos de cruce y distribución. Sin embargo, las autoridades nunca se plantearon minar a las organizaciones desde sus bases sociales, y factores de proclividad.

Es falso que los cárteles busquen la independencia de algún territorio, o que reivindiquen una causa ideológica, como en su caso lo han hecho las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Ellos alternaron ideología con los beneficios que traía la delincuencia organizada.

En el caso de México, no queda claro qué tantos deseos tienen los cárteles por hacerse del poder político, más allá de obtener el beneficio de la protección para que no los molesten en sus actividades ilícitas.

Otros ejemplos en el mundo, nos ayudan a comparar el tipo de insurgencia que se está suscitando en México. Pues, hasta la fecha no hay algún indicio de que estos grupos estén buscando la independencia de algún territorio; al contrario, suelen portar banderas de México incluso en sus uniformes tácticos.

Si volteamos a medio oriente, en el caso de la actual disputa por Irak, se trata de insurgencia y contra-insurgencia, a favor y en contra de la supremacía étnica-religiosa entre sunnitas y chiitas. No es el caso de México, aunque las tácticas militares sean iguales o similares.

La mayoría de los carteles en México, cumplen con las tradiciones mayoritarias de la población. Se consideran católicos, están conformes con la nacionalidad mexicana y tienen deseos de prosperar económicamente.

Por tanto, se trata de una insurgencia cuyo objetivo es la imposición de la fuerza, para que el estado no afecte sus actividades ilícitas. Sus intereses son pecuniarios, no ideológicos.

El nivel de violencia mostrado durante el 2019, refleja que son agrupaciones altamente organizadas, con una capacidad armamentística y de movilización abrumadoras.

Para el estado mexicano, el grave problema que representan estas organizaciones, tiene que ver con el control de sus actividades, así como la latente amenaza, de que en algún momento obtengan la legitimidad de los ciudadanos, para que se motiven a tratar de separarse. Es una posibilidad remota.

Es imposible pensar que estas organizaciones busquen estar fuera del sistema que representa México. De hecho, lo que están intentando hacer, es lo que pasó en Colombia, buscan tener injerencia política real, para obtener protección y favores que, paradójicamente disminuyan la violencia en «sus» territorios.

Esto lo logran obteniendo la protección de las fuerzas del orden de los estados, colaboración para atacar a carteles rivales y poner los ojos de las instituciones fiscales lejos de sus operaciones.

En conclusión, se trata de una insurgencia específica contra las fuerzas políticas que no se subyugan.

¿Pueden colaborar con frentes ideológicos que busquen anarquía, desestabilización política o incluso independencia? Sí, lo pueden hacer.

Ya se ha visto que sus fuerzas armadas pueden ser utilizadas como mercenarios. Un modelo que se practica desde la edad media, incluso los antiguos estados papales en Italia, hacían uso y eran agredidos por estas organizaciones criminales clandestinas.

El escenario actual en México, refleja que la insurgencia de los carteles se traduce en mayor violencia, pero no la posible unificación de intereses por dominar territorios bastos de México. Es decir, la actual pulverización y diseminación de cárteles, augura que los siguientes año serán de una intensa batalla por la subsistencia de éstos, en un sangrienta lucha por el dominio de las ciudades de consumo y de conexión para su mercado.

Que le digan al gobierno federal que los cárteles han pasado a la insurgencia, no representa nada nuevo. Decir que están preparados para revelarse ante la autoridad, es algo que ya todos sabemos.

Es sólo un concepto que le pone nombre a lo que policías y militares ya saben en la práctica: que están indefensos y que tienen que negociar para preservar sus vidas, mientras no haya una estrategia real y coordinada para combatirlos o de alguna forma reincorporarlos en la sociedad.


Dr. Gustavo Adolfo Pérez Rojas

@drgustavoadolfo

Analista político, autor, consultor en campañas políticas y profesor universitario.


Los comentarios realizados por las plumas invitadas en dlpoder.com reflejan perspectivas y análisis personales. DLpoder es un medio de comunicación democrático en donde todas las perspectivas aportan valor y son respetadas sin discrepancia.

Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión
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