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Rediseño de libros de texto gratuitos, sin método real pero mucho adoctrinamiento

Enfoque Educativo con Laura Águila Franco 🖋️

La Secretaría de Educación Pública (SEP) en la primera semana del mes de marzo, emitió una CONVOCATORIA PARA EL REDISEÑO DE LOS LIBROS DE TEXTO GRATUITOS DE PRIMARIA 2021, “para rediseñar los Libros de Texto Gratuitos (LTG) de primaria y convertirlos en una pieza clave para la solidaridad y la integración del país desde una visión humanista” (sic).

En dicha convocatoria se estableció a quienes estaban invitando y las correspondientes bases para participar, y con fecha límite de registro el 14 de marzo, resaltando el hecho de que, como se menciono en la columna publicada por esta servidora el 4 de marzo, únicamente abarca los grados,3º,4º,5º y 6º, y tampoco cubre todas las asignaturas, olvidando considerar las dos de mayor relevancia y que son las evaluadas de manera estandarizada por la OCDE: Matemáticas en todos los grados mencionados, Español en 5º  y 6º, lamentablemente los olvidados en este panorama son 1º y 2º grados. 

Se pasaría por un filtro evaluatorio, para seleccionar a los participantes, acordes con su preparación académica, y los seleccionados recibirían capacitación sobre la Nueva Escuela Mexicana, el diseño de los Planes y Programas, las categorías pedagógicas y las variables que se deben abordar en el diseño de los materiales didácticos, como reza la convocatoria, llamando poderosamente la atención el hecho de que en ningún rubro de la misma se hacía mención de la retribución económica a obtener como resultado del trabajo profesional a ejecutarse, aunque eso sí, asentando que  “los participantes autorizan a la Dirección General de Materiales Educativos a utilizar, editar, publicar y reproducir por cualquier medio impreso o electrónico las imágenes, los contenidos y cualquier información de los trabajos, sin restricción alguna”

Pues bueno, la prometida capacitación se transformó en cuatro videos de dos horas cada uno que los participante seleccionados debían ver a partir del 23 de marzo, y en palabras del propio Marx Arriaga, Director General de Materiales Educativos de la SEP, no se pretendía brindarles habilidades para crear libros, sino “coordinarlas en un esfuerzo colectivo, porque ustedes son los verdaderos especialistas” (sic).

Con una apresurada fecha para entregar las propuestas (4 de abril), y trabajar a marchas forzadas para que los contenidos estén listos en mayo y se pueda proceder a la edición e impresión de los libros de texto, lo que permitiría su distribución para iniciar el ciclo escolar 2021-2022 en agosto próximo, la primera pregunta que surge es: ¿en qué planes y programas de estudio se basarán para realizar el rediseño y actualización de los libros de texto?

La arbitraria decisión de convocar a un trabajo intelectual y artístico, como es el caso de los ilustradores, sin brindar remuneración alguna, argumentando tiempos electorales, y ofreciendo únicamente la maravillosa oportunidad de darse a conocer, así como recibir una constancia con valor curricular y un ejemplar del libro en donde apareciera la contribución del participante, es una muestra más del fracaso de esta administración.

La factura por colocar en responsabilidades de esta envergadura a personas que ignoran los procesos, que en su tremenda ineptitud y oscurantismo se atreven a demeritar el trabajo de los demás, tan solo por el servilismo a quien los colocó en el puesto, tiene un costo muy alto.

Lamentablemente, la Secretaria de Educación, la Mtra. Delfina Gómez Álvarez se ha encargado también de demostrar su aberrante “lealtad ciega” a la figura presidencial, sin importarle la responsabilidad del cargo que representa, olvidando que la educación es un pilar de suma importancia y sus esfuerzos debe dirigirlos para beneficiar a los y las estudiantes.

Quizá convendría recordar un poco la historia del surgimiento de los libros de texto gratuito en México, qué han representado para la educación en el país, y principalmente, los pasos que se requieren para su elaboración, el arduo trabajo que implica, y la importancia de que equipos conformados por expertos sean los encargados de su realización, que desarrollar una labor como esta requiere tiempo, dedicación, conocimiento, experiencia, y sobre todo merece aunado al reconocimiento, una retribución económica digna para quien aporta su valioso trabajo.

En el año de 1959 y a instancias del decreto presidencial realizado por el entonces Presidente  Adolfo López Mateos, se creó la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (CONALITEG), presidida por Martín Luis Guzmán y su función fue muy clara: proveer al país de libros de texto de manera gratuita para todos los alumnos inscritos en el sistema de educación básica. En su inicio, la CONALITEG dependía directamente de la Secretaría de Educación Pública, misma que era presidida en ese momento, por Jaime Torres Bodet, y un año más tarde (1960) se tomó la decisión de que la Comisión fuera descentralizada de SEP y se constituyera como un organismo independiente, y fue el año en que se entregaron los primeros Libros de Texto Gratuitos en todo el país, textos que abarcaban las asignaturas de Matemáticas, Ciencias Naturales, Historia, Civismo, Español y Geografía, y en la portada se eligió utilizar la obra de Jorge González Camarena, cuyo nombre original es “Alegoría a la Patria”.

El Libro de Texto Gratuito (LTG), se diseñó como una estrategia para difundir y mejorar la educación de carácter obligatorio, y su objetivo era “insertar a México en la modernidad y el desarrollo”, consolidándose como uno de los principales emblemas de la política educativa en el país, por lo que la responsabilidad que la  CONALITEG tendría a cuestas representaría “cuidar que los libros cuya edición se les confía tiendan a desarrollar armónicamente las facultades de los educandos, a prepararlos para la vida práctica, fomentar en ellos la consciencia de la solidaridad humana, a orientarlos hacia las virtudes cívicas, y muy principalmente, a inculcarles el amor a la patria, alimentado con el conocimiento cabal de los grandes hechos históricos que han dado fundamento a la evolución democrática de nuestro país”.

La ardua tarea debía comenzar por definir las características y el contenido de los libros de texto gratuitos, para lo que se convocó, a través de un concurso a los interesados en participar en la redacción y elaboración de los libros de texto.

Adolfo López Mateos visualizó que, aunque representaba un oneroso gasto, los libros de texto gratuitos serían entregados tanto a alumnos de escuelas públicas como privadas, bajo el precepto de que “Todos son niños y todos son parte de nuestro pueblo”, y la finalidad era otorgar a los alumnos de todos los sectores sociales, los medios elementales para el aprendizaje, buscando una base cultural homogénea. 

A lo largo de 61 años, queda claro que los Libros de Texto Gratuito si bien tienen carácter obligatorio, no son únicos ni exclusivos, ya que sencillamente establecen el contenido mínimo a cubrirse en la educación básica, y que el proceso de aprendizaje y de enseñanza debe verse fortalecido al introducir otros textos de apoyo y consulta, sustentado siempre bajo la tutela e importante función de maestros, instituciones escolares y las familias.

Ahora bien, la estructuración, diseño, redacción e ilustración de un libro de texto con calidad, requiere de la participación de un grupo multidisciplinario de expertos en diferentes áreas a desarrollar: matemáticas, español, ciencias, historia, geografía, además de investigadores, pedagogos, psicólogos educativos, diseñadores especialistas en contenidos educativos, curadores de contenidos, así como profesionales del diseño para la imágenes que se requerirán como complemento de la información, y naturalmente no pueden dejarse fuera de este proceso, a los profesores y alumnos, quienes aportarán una valiosa retroalimentación.

Aunado a que existen también acuerdos internacionales para la creación de libros de texto, como la RECOMENDACIÓN SOBRE LA EDUCACIÓN PARA LA COOPERACIÓN, LA PAZ Y LA COMPRENSIÓN INTERNACIONAL, Y LA EDUCACIÓN RELATIVA A LOS DERECHOS HUMANOS Y LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES, conocida como la Recomendación 1974, por ser el año en que fue establecida por la UNESCO, y cada cuatro años en la Conferencia General, los países miembros tienen la responsabilidad de informar sobre los avances en este tema, y que se incluyen en el proyecto “Carpeta para la revisión y adaptación de planes de estudio, libros de texto y otros materiales didácticos para suprimir los estereotipos relativos a la cultura, la religión y el género”.

Este proyecto tiene como objetivo fundamental lograr el ODS 4 (Objetivo de Desarrollo Sustentable 4), impulsando y apoyando a los países miembros en la elaboración de libros de texto de calidad, así como también, de recursos didácticos que consideren valores tales como la diversidad y la comprensión a nivel mundial. La finalidad es que los representantes políticos, autores, investigadores y todas las personas responsables en la elaboración, distribución y uso de los libros de texto así como de los recursos didácticos, tengan a su alcance los instrumentos y herramientas necesarias para acrecentar la calidad y la pertinencia de los mismos.

Una vez conocidas las necesidades principales, se procede a conformar el equipo de trabajo, los expertos que serán los autores de los textos, quienes naturalmente contarán con amplios conocimientos sobre el área o asignatura a trabajar, conocimientos que estarán avalados por la preparación académica de los participantes, así como de la experiencia pedagógica práctica. Se continúa con el análisis del Plan de Estudio y del Programa Académico, puesto que todo libro de texto tiene un currículo  incluido, para poder presentar el contenido de la enseñanza de la asignatura en cuestión, y es un material que sirve como vía para el cumplimiento de los objetivos básicos de un programa.

Conceptualizar el libro de texto, para las diferentes asignaturas y grados escolares, tomando en consideración que la estructura y organización favorezca el proceso de interacción entre el estudiante y el material de estudio, para que se consolide la apropiación  del conocimiento de manera sistemática y activa. Es indispensable definir las funciones del libro de texto, mismas que deberán ser instructiva, educativa y desarrolladora, para lograr aprendizajes significativos en los alumnos, y poder establecer los elementos estructurales del libro, partiendo del estímulo, la motivación y orientación al estudiante hacia el contenido, y facilitar realizar un diagnóstico de los conocimientos previos del tema a abordar.

Dentro de la organización y conformación de un libro de texto se considera también que el contenido sea accesible y acorde al grado que cursa el estudiante. Una adecuada selección del material ilustrativo es indispensable, pues en una perfecta combinación de palabras e ilustraciones, se apoyará al estudiante para que obtenga una mejor comprensión del tema, ya que ayudan a mantener su atención y se convierten en un lenguaje  visual de gran importancia.

La evaluación del libro de texto mediante la consulta a expertos, es un paso fundamental para la validación de los contenidos del texto, brinda la oportunidad de intercambiar opiniones  y enriquecer el trabajo. Esta acción conlleva a perfeccionar los contenidos, como resultado de su aplicación experimental, y de las respuestas de alumnos y profesores participantes en esta muestra después de haber interactuado con el material, realizándose así las correcciones que sean pertinentes y necesarias.

De este modo, el libro de texto requiere ser actualizado, con el trabajo profesional de equipos conformados por académicos de diferentes instituciones educativas, permitiendo que los contenidos respondan a los avances que se van teniendo en las diferentes asignaturas, más acordes con la realidad y los progresos y adelantos sociales y científicos, recordando que los libros de texto gratuitos basan su importancia en que son considerados fundamentales para lograr igualdad y equidad educativas, otorgándole a la educación básica, un soporte de conocimiento mínimo, que no el único.

Actualmente, los libros de texto deberán reorientarse y considerar cada vez más el incluir fuentes de información para la ampliación de temas, así como incluir actividades didácticas novedosas, que les permitan constituirse como materiales  más flexibles, tanto en contenidos como en la metodología y pedagogía utilizadas, dejando de ser un mecanismo de control gubernamental sexenal, y transformarse en una herramienta verdadera para la educación en el país.

En su fracasado intento por “rediseñar” los libros de texto y convertirlos en material “a modo” para transformarlos en el instrumento mediante el cual se pretenda adoctrinar a los estudiantes, esta administración no se cansa de demostrar que carece de la más elemental idea de lo que se tiene que hacer, un libro de texto no se diseña y elabora en un mes ni en tres, requiere de un tiempo amplio para cumplir con todas las etapas para su edición.

Con cifras de deserción escolar alarmantes, un programa emergente para atender las necesidades de alumnos y maestros durante la pandemia (Aprende en Casa) ineficaz, improvisando métodos de evaluación alejados de la realidad de los estudiantes, marcando como regla “no perjudicar a los estudiantes”, planteles escolares  que distan mucho de poder plantear un retorno a clases presenciales, pues no cuentan con la infraestructura necesaria para hacerlo, no se observa que tengan siquiera la intención de resolver esta urgencia, preocupa grandemente el futuro de estas generaciones, que literalmente van a la deriva, padeciendo la incompetencia de esta administración.

A la Mtra. Delfina Gómez Álvarez, como a los demás miembros del gabinete, le quedó grande la responsabilidad encomendada, aunque eso sí, deja perfectamente claro que no es lo mismo desempeñarse como “recaudadora” de su jefe, que ser la titular de la educación en México.


Laura Águila Franco

@laura_aguila

Lic. en Psicología por la UNAM. Me he desempeñado como Psicóloga Escolar por espacio de 20 años, y como Directora Académica en los niveles de Preescolar y Primaria en colegios privados los últimos 15 años.

Formadora de Directivos y Docentes en la Reforma Integral de la Educación Básica (UNAM-SEP, 2009-2010), Participante en el Sexto Congreso Nacional de Primaria 2014 “Desafíos en el Aula”, en la Unidad de Congresos del CMN Siglo XXI.

Certificada en el Curso “Aprendizajes Clave para la Educación Integral” (SEP 2018), participante en el Taller “Aprendizaje Efectivo y el Rol del Coordinador en Colegios UNOi” (2020), así como en el Webinar “Herramientas Digitales para la Enseñanza” (UNETE-SEP 2020).

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2 Comentarios

  1. Los retos de la educación en los tiempos que vivimos no son menores; y ni las “buenas intenciones” ; las soluciones exprés; o un simple reetiquetado constituye una verdadera “Nueva Escuela”. Es nuestra obligación y compromiso trabajar por una auténtica adaptación y resignificación de los aprendizajes de nuestros educandos. Y ciertamente, no es el camino que se vislumbra.
    Gracias por tan importante reflexión.

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