suscribirse

786 Vistas
1 Comentarios

La huella del cambio climático en la educación

Enfoque Educativo con Laura Aguila 🖋️

En pleno año 2022 hablar de cambio climático ya no es un tema nuevo, si se considera que desde el siglo XIX las actividades humanas representan el principal motor de estos cambios en las temperaturas y los patrones climáticos, derivados de la quema de combustibles fósiles como el carbón, petróleo y gas, que generan emisiones de gases efecto invernadero los cuales actúan como una especie de “manta” que cubre a la Tierra “atrapando” el calor del Sol y por ende elevando las temperaturas.

Hasta el momento, los resultados del cambio climático se observan en fuertes sequías, escasez de agua, severos incendios, aumento en el nivel del mar, inundaciones, deshielo de los polos, tormentas devastadoras y una alarmante disminución de la biodiversidad, en todo el mundo. Lo más lamentable es que la gran mayoría de los impactos que el calentamiento global genera son irreversibles, y aunque mayormente se documenta sobre las afectaciones del cambio climático en áreas como la agricultura y ganadería, un sector igualmente importante es la educación. No sólo porque es importante enseñar cómo atenuar y remediar sus efectos, y sensibilizar a las personas sobre las cuestiones relativas al desarrollo sostenible, sino también porque es una área que se ha visto gravemente afectada por estos cambios.

Cuando se abordan y discuten temas sobre el cambio climático, las necesidades educativas se vuelven “invisibles” en los puntos a resolver. En términos generales los países no consideran relevante incluir temas educativos cuando se trata de desarrollar acciones para revertir el cambio climático, pues en ningún momento se considera que pueda interrumpir el proceso de aprendizaje de las y los estudiantes. 

Si se reflexiona sobre los estragos que dejan las inundaciones, incendios, el calor extremo y otros desastres naturales, un importante número de escuelas se ven en la imperiosa necesidad de cerrar sus puertas debido a que han sido afectadas y no tienen las condiciones para ofrecer el servicio educativo. Los desastres naturales además de destruir los caminos hacia las escuelas al derribar puentes o carreteras y materiales de aprendizaje, afectan el aprendizaje así como la salud física y mental de los estudiantes, sin olvidar que personal docente, familias y los mismos estudiantes han resultado lesionados o incluso perdido la vida como secuelas de estos fenómenos naturales, hechos que se considera pueden tener consecuencias negativas de importancia para la educación de generaciones a largo plazo. 

De venta en Amazon | Así logró que sus seguidores lo defendieran a capa y espada: 10 claves.

Al considerar que la crisis climática afecta la calidad del aire, el acceso a agua potable, la producción de alimentos y una vivienda segura, elementos que incrementan el ausentismo, la deserción y amenazan el aprendizaje, impactando negativamente en el bienestar y la seguridad de las y los estudiantes, los sistemas educativos necesitan  adecuarse para proteger a los educandos de tales casos, especialmente a los más vulnerables, buscando brindar acciones preventivas efectivas.

El Centro de Investigación EdWeek, en los resultados de una encuesta realizada a nivel nacional en 2018 a educadores uno de cada cuatro maestros, directores y líderes distritales de Estados Unidos confirman que el cambio climático ha afectado su escuela o distrito. Si se considera que la escasez de agua impide que las y los estudiantes puedan tener acceso a instalaciones escolares e higiene dentro de los mismos, que incendios destruyen centros educativos, la sequía o bien inundaciones acaban con cultivos afectando la alimentación de las personas que habitan una localidad, y que en conjunto estos factores también destruyen viviendas y por lo tanto la calidad de vida de los habitantes.

Por su parte la UNESCO reconoce que la educación es esencial  para atender la crisis climática ya que “ayuda a las personas a comprender y abordar los impactos de la crisis climática, brindándoles el conocimiento, las habilidades, los valores y las actitudes necesarias para actuar como agentes de cambio”, organismos como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Acuerdo de París y la agenda de Acción para el Empoderamiento Climático (ACE), coinciden y reconocen la importancia de la educación y la formación para hacer frente a este tema, y ya es momento de hablar de educación no sólo como una manera de hacer frente a esta condición, sino también entender a la educación como un área fuertemente afectada. 

Si bien es cierto que se han realizado esfuerzos por implementar una educación con conciencia ecológica, todavía no existen programas educativos estandarizados de carácter nacional en las escuelas de ningún país que concienticen sobre las condiciones actuales reales del medio ambiente, y que a partir de ello se generen medidas efectivas que en verdad ayuden a prevenir y/o frenar los devastadores avances del calentamiento global así como las consecuencias adversas de una contaminación sistemática.

Es fundamental respaldar y promover las iniciativas que algunos países han propuesto, de forma individual e institucional, para impulsar la introducción del conocimiento científico sobre el medio ambiente en las escuelas, como un  primer paso para generar conciencia en el mundo acerca de la problemática ambiental, el siguiente sería integrar formalmente esta intención en las escuelas, para que los estudiantes puedan tener las herramientas que les permitan conocer lo que le afecta al planeta y cómo ayudar a mitigar esos síntomas desde su posición individual hasta el esfuerzo colectivo.

El cambio climático plantea importantes retos educativos: es necesario saber sobre sus causas, para poder reconocer las raíces del problema; y saber sobre sus consecuencias, porque es preciso construir una percepción más realista de los riesgos climáticos y comprender mejor nuestras vulnerabilidades. Con base en esta información se trace el camino para construir soluciones. Esto refleja la necesidad urgente de  brindar capacitación  para construir una cultura “baja en carbono”, que ayude a evitar la peligrosa injerencia que sobre el sistema climático ejerce. Las organizaciones educativas, incluyendo las que promueven el aprendizaje no formal, deberán considerar cuál va a ser su contribución ante estas necesidades de conocimiento y cambio social, es momento de entender que el cambio climático va a determinar de forma muy relevante nuestro futuro, porque todos jugamos un papel en la compleja red de responsabilidades que lo alimenta.

Queda claro que la presión sobre el planeta ha sido enorme, como ya se ha dicho, la dramática alteración que se vive actualmente en el clima, ha sido generada por el ser humano, producido en gran parte por la cantidad de personas que habitan el planeta, sus valores, habilidades y el uso de la tecnología, se ha cambiado la química de los océanos y con ello causado extinciones masivas. 

Si el cambio climático está ejerciendo un impacto negativo importante en el campo educativo, ¿pueden los programas académicos cambiar esta trayectoria?

Tal vez la respuesta la encontremos en que los cambios en la educación pueden determinar el cambio demográfico, recordemos que lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4  podría tener como resultado una población mundial de 8500 millones en 2050 en vez de 9100 millones. Esto debido a que las mujeres con mayor nivel de educación tienden a tener menos niños y sus hijos son más sanos y reciben una mejor educación. También se reflejará en que la educación favorece a que las personas se adapten al cambio climático porque mejora las habilidades para asimilar información, calcular los riesgos, prepararse para las crisis climáticas y recuperarse de sus efectos. La educación STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) también se constituye con un factor importante que ayudará a las y los estudiantes a comprender los cambios físicos de su entorno, brindarles las herramientas que requieren para crear, innovar y adoptar la tecnología de forma productiva, para poderse formar y desempeñarse como profesionales dentro de una “economía verde”

Apoyar la educación ambiental como  un tema transversal en el currículo escolar y en los programas de capacitación docente, promover los valores y los conocimientos que las y los estudiantes pueden usar para vivir vidas más sostenibles, y tener interés en los animales, las plantas y la naturaleza. Estimular su curiosidad acerca del mundo natural y su genuina preocupación por la salud del planeta.

 
Benjamín Franklin señaló lo siguiente: “invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios, y en lo referente al tema ambiental, específicamente orientados al cambio climático la propia UNESCO lo avala y corrobora, cuando establece que “la educación, enfocada especialmente a niños y jóvenes, es un factor clave para ayudar a frenar el cambio climático, ya que la educación alienta a modificar actitudes y conductas, y ayuda a adaptarse a las tendencias vinculadas al cambio climático”.


Laura Águila Franco

@laura_aguila

Lic. en Psicología por la UNAM. Me he desempeñado como Psicóloga Escolar por espacio de 20 años, y como Directora Académica en los niveles de Preescolar y Primaria en colegios privados los últimos 15 años.

Formadora de Directivos y Docentes en la Reforma Integral de la Educación Básica (UNAM-SEP, 2009-2010), Participante en el Sexto Congreso Nacional de Primaria 2014 “Desafíos en el Aula”, en la Unidad de Congresos del CMN Siglo XXI.


Los comentarios realizados por las plumas invitadas en dlpoder.com reflejan perspectivas y análisis personales. DLpoder es un medio de comunicación democrático en donde todas las perspectivas aportan valor y son respetadas sin discrepancia.

Comparte el post

Ad

oportunidades

Un comentario

  1. Es de suma importancia reconocer la necesidad de entender las causas y consecuencias del cambio climático. Como bien apunta esta reflexión, sólo tomando conciencia y medidas reales se conseguirá un ambiente sostenible para nuestras familias y para futuras generaciones.

    Responder

Dejar un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.