suscribirse

812 Vistas
1 Comentarios

La gestión directiva escolar en tiempos emergentes

Enfoque Educativo con Laura Águila Franco 🖋️

Con admiración, reconocimiento y respeto a mis compañeras (os) directivos escolares.

En los centros escolares, la figura directiva se establece como la de mayor importancia debido a que tiene a su cargo un gran cúmulo de responsabilidades, representa a la institución ante la autoridad escolar, efectúa los trámites y aspectos relacionados con la parte administrativa oficial, realiza acompañamiento y tutoría al personal docente, implementa las políticas institucionales, supervisa el trabajo pedagógico con el  propósito de lograr hacer de la escuela un espacio en donde todos los estudiantes logren los aprendizajes, pues los alumnos además de tener el derecho de asistir a una escuela, requieren también de hacerlo en ambientes de aprendizaje productivo para que sean experiencias exitosas, situaciones que colocan al director (a) escolar como un verdadero líder pedagógico.

Si dirigir una institución educativa a lo largo del tiempo ha sido una tarea compleja por las presiones y exigencias que el cargo implica, ante la emergencia sanitaria por la que hemos estado transitando, se suman algunos elementos que hacen que esta función sea más compleja, ya que garantizar que todos los alumnos sean atendidos en sus necesidades reales a través de la educación en línea, priorizando los aspectos emocionales de cada uno de ellos, es un escenario complicado. Ya hemos comentado anteriormente, que esta pandemia ha logrado mostrar por un lado lo frágil, vulnerable y falto de certeza que es nuestro sistema educativo, y por el otro la valiosa labor docente y la gestión directiva, mismas que no pueden ni podrán ser reemplazadas por la tecnología.


DISPONIBLE EN AMAZON

A raíz del coC3nfinamiento y cierre de escuelas, la función directiva se ha visto en la necesidad de dar un giro y responder a la complejidad, el personal directivo ha enfrentado el tomar decisiones emergentes relevantes, impulsar al personal docente y al alumnado,  desempeñar un liderazgo transformador para poder acoplar los procesos de enseñanza aprendizaje a distancia, realizar acompañamiento a los docentes en el uso de tecnologías de información y comunicación, sin olvidar atender las necesidades de los padres de familia, y garantizar ambientes de aprendizaje óptimos.

Si se toma en cuenta que con la implementación de la estrategia de educación a distancia surgieron inconvenientes que impactaron directamente en la función directiva: como el hecho de que no todos los hogares contaban con las condiciones para que los estudiantes tomarán las clases en línea, ya fuera con el programa Aprende en Casa, o a través de plataformas educativas, lo que significó la ausencia de un trato igualitario en las comunidades educativas, en algunos casos por la carencia de dispositivos, no contar con conexión a internet, y en el recurso humano.

APLICA EL SIX SIGMA EN EDUCACIÓN | UDEMY

También la realidad mostró la ausencia de interés por parte de las familias para involucrarse en la educación a distancia, ocasionando que un gran porcentaje de estudiantes no contaran con el necesario apoyo en casa para continuar con su aprendizaje, y hay que agregar a esto que también fue imposible localizar a algunos alumnos, debido a que los directorios en escuelas oficiales, no estaban actualizados. Todo esto redundó en una deserción escolar importante, así como la migración de alumnos de escuelas particulares a planteles oficiales.

Las funciones directivas se vieron en la necesidad de priorizar el atender aspectos emocionales, tanto del personal docente como de los estudiantes, sensibilizar a los padres de familia de lo delicado que  es atravesar por la pandemia y que la enseñanza no podría llevarse a cabo como estaban acostumbrados, ayudarlos a tomar conciencia de que el apoyo que sus hijos necesitaban ahora se encontraba mayormente en casa.

La figura de director escolar enfrenta el reto de lograr que la educación a distancia no se convierta en solamente “cubrir los contendidos del programa de estudios” como si nada hubiera cambiado, por el contrario, el desafío es realizar un acompañamiento a los alumnos y padres de familia en el proceso de aprendizaje, fortaleciendo el vínculo y la comunicación permanente entre la escuela y las familias. Hacerles comprender que la estrategia no es “trasladar la escuela a la casa”, sino lograr que la casa sea un lugar que les permita continuar con su aprendizaje.

Hemos aprendido que, ahora más que nunca, la figura directiva en combinación con su equipo de trabajo, requieren adaptar el programa educativo para transformarlo en un programa emergente, en donde los objetivos, metas y acciones puedan ser replanteados, con miras a ofrecer una verdadera educación de calidad para sus comunidades escolares. Contemplar las acciones de evaluación y seguimiento para ir mejorando la estrategia en el camino.

El panorama se vislumbra amplio y complejo, y estos líderes pedagógicos enfrentarán un sinfín de requerimientos más allá de los académicos, por lo que se hará necesario extender la visión integral de atención a los alumnos, retomando la experiencia de que la esfera emocional repercute importantemente en la parte académica, tener presente también que los entornos familiares, sociales y económicos impactan en el bienestar físico y emocional  de todos los involucrados en el proceso educativo.

El Programa de liderazgo para una educación integral de la Fundación Europea Sociedad y Educación (EFSE), desde el año 2019 ha señalado la trascendencia de apoyar la formación en liderazgo de los equipos directivos escolares, particularmente en tiempos complejos, básicamente establece que se requiere un cambio socio educativo, reforzando que la importancia del liderazgo pedagógico de la figura directiva, que deje de ser una “mera gestión burocrática”, y se dé un giro brindando autonomía en la responsabilidad que todo líder educativo tiene: impulsar una mejora educativa.

Propone brindar verdadero énfasis en la educación integral del estudiante, atendiendo las diferentes dimensiones que integran cada persona, como un todo indisociable. Considera que el liderazgo directivo logre que las personas que conforman el equipo de trabajo, también desarrollen un cambio, obteniendo así la mejor versión de sí mismas. La figura directiva requiere de ejercer un liderazgo flexible, adaptativo y orientador, ofreciendo acompañamiento a profesores, estudiantes y padres de familia, a través de una comunicación abierta y transparente, orientándose así a buscar la mejora del centro escolar y de la misión, visión del proyecto educativo.

APRENDE LAS ÚLTIMAS INNOVACIONES EN EDUCACIÓN, QUE SE COMPROMETAN HASTA EL FINAL | UDEMY

Lo anterior nos lleva a repensar que el líder pedagógico tiene en sus manos además de la labor de comunicar claramente la visión de la escuela, evaluar y modificar la organización si es necesario, adaptar el currículm para ofrecer educación integral, de calidad para las y los estudiantes, construir ambientes laborales positivos y productivos que permitan las relaciones laborales sanas con y entre los participantes, promoviendo a la vez el desarrollo de su potencial.

El Estudio Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje (TALIS, siglas del inglés Teaching and Learning International Survey) de la OCDE (2018), argumenta que “la dirección escolar desempeña una función fundamental en la vida laboral de los profesores y sobre su eficacia. Una revolución del mismo modelo de dirección escolar es los últimos años ha asistido a la conversión de una administración básicamente burocrática en un paradigma de dirección para la enseñanza, en el que el director del centro desarrolla el papel del líder” (sic).

En sus conclusiones incluye: “Será necesaria la creación de sistemas educativos basados en datos y ricos en conocimientos, en los que los directores escolares y los profesores actúen como una comunidad profesional y tengan la autoridad para hacerlo, dispongan de la información necesaria para actuar con sabiduría, y tengan acceso a sistemas eficaces de apoyo que les ayuden a implementar los cambios” (sic).

Ante la urgente necesidad de preparar un nuevo ciclo escolar, todavía lleno de incertidumbre sobre cómo de trabajará,  las y los directores escolares tienen a cuestas este enorme compromiso, y para lograr encaminar los esfuerzos a lo señalado en el informe TALIS, las figuras directivas y comunidades escolares precisarán de iniciar por comprender sus propias fortalezas y áreas de oportunidad, resaltar sus valores y tener una visión amplia sobre lo que ocurre en el mundo, para desarrollar sus competencias creativas y de innovación, con actitud positiva y empatía, encaminándose a formarse cómo verdaderos líderes educativos, impulsando cambios estratégicos que ayuden a marcar el rumbo adecuado ante las nuevas necesidades.

Queda de manifiesto que la labor directiva ha cambiado a raíz de la pandemia, y que se hace necesario ahondar en competencias que si bien ya las consideraban los líderes pedagógicos, en las nuevas necesidades se hacen indispensables, como el tener una visión amplia y cabal, para ir adaptando el proyecto educativo de su institución a los tiempos y necesidades reales, capacidad para tomar decisiones complejas en momentos atípicos, habilidad para coordinar al personal docente con miras a lograr los objetivos y metas establecidos, mantener un diálogo abierto, constante y transparente con las familias, involucrándolas en el proceso educativo de sus hijos, mantener la positividad a flote, logrando motivar a la comunidad escolar, ser perseverante y fomentar la mejora continua, a través del aprendizaje permanente  de todos los actores educativos implicados.

A manera de corolario, se sustenta la evidencia de que el liderazgo directivo es fundamental en toda institución educativa, importante es no olvidar que la influencia que el líder ejerce muchas veces traspasa la misma estructura organizativa del centro escolar, permitiendo que sus decisiones se reflejen las más de las veces, en los éxitos o fracasos del propio centro escolar.


Laura Águila Franco

@laura_aguila

Lic. en Psicología por la UNAM. Me he desempeñado como Psicóloga Escolar por espacio de 20 años, y como Directora Académica en los niveles de Preescolar y Primaria en colegios privados los últimos 15 años.

Formadora de Directivos y Docentes en la Reforma Integral de la Educación Básica (UNAM-SEP, 2009-2010), Participante en el Sexto Congreso Nacional de Primaria 2014 “Desafíos en el Aula”, en la Unidad de Congresos del CMN Siglo XXI.

Comparte el post

Ad

oportunidades

Un comentario

  1. La labor de los directivos ha sido y seguirá siendo esencial para que la maquinaria trabaje eficaz y equilibradamente. En tiempos como los que vivimos es indispensable reconocer y reforzar dicha labor; por todo lo que está en juego.

    Responder

Dejar un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.