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Habilidades blandas: el nuevo reto para los docentes

Enfoque Educativo con Laura Águila Franco 🖋️

El surgimiento del término habilidades blandas o “soft skills” se remonta al año 1972, cuando en el ejército de los Estados Unidos se observa que las tropas que se desempeñaban con mayor éxito, no eran las que sus integrantes eran expertos en utilizar la maquinaria y dispositivos de guerra, sino los grupos de personas que habían desarrollado habilidades transversales como la comunicación, trabajo en equipo, resolución de conflictos, liderazgo, responsabilidad, descubriéndose así la importancia de reflexionar en formar un perfil que incluyera ambos aspectos, por un lado la preparación académica o técnica (habilidades duras), y por el otro las características personales/sociales (habilidades blandas) de los individuos.

A 49 años de haberse resaltado la importancia de estas habilidades, hoy por hoy se han convertido en características y rasgos altamente demandados por los encargados de la búsqueda de talento, debido a que las habilidades blandas se consideran básicas para sobrevivir en el ambiente laboral. En la actualidad, se requieren líderes en todos los ámbitos de desempeño y los buscadores de talento se inclinan por el ingenio, transparencia, trabajo en equipo, inteligencia emocional, personas flexibles y orientadas a resultados, personal que sean propositivos, eficientes dentro de un equipo de trabajo y responsables.

Un líder no está a la espera de que le asignen un listado de acciones que deba realizar, por el contrario, indaga, explora, construye los elementos y estrategias necesarias para poder alcanzar los objetivos, en compañía de un equipo de trabajo.

Por supuesto que el contar con conocimientos y formación en cada disciplina es necesario y elemental, las nuevas necesidades y realidades demandan que los individuos desarrollemos habilidades que permitan interactuar de manera eficaz y eficiente con los demás, y justamente las habilidades blandas (soft skills) son una mezcla de atributos que facilitan a las personas desempeñarse de manera efectiva y exitosamente en sus ambientes laborales, simplificando la interacción y construyendo ambientes de trabajo productivos y agradables, debido a que se promueve además del trabajo en equipo y la resolución de problemas, una gestión efectiva del tiempo, un acertado manejo del estrés y lo más valioso, una comunicación objetiva y positiva.

En el ámbito laboral, la necesidad de desarrollar las habilidades blandas son advertidas por los responsables de seleccionar y contratar personal, como cualidades altamente positivas en los empleados, especialmente en al campo educativo, en donde se experimenta una alta rotación laboral y los centros escolares requieren de trabajadores productivos y orientados a crecer junto con la empresa. El desarrollo de las habilidades blandas está permitiendo fracturar los añejos paradigmas de los centros de trabajo, romper las burbujas de zonas de confort y cambiar términos  como “jefe”, por el de “líder”, para poder ir generando esa sinergia de lograr más objetivos como grupo, que individualmente.

 En el caso del personal educativo, directivos, profesores, asistentes, etc., y después de lo cursado en la pandemia, los expertos como Caroline Mendoza, directora de vinculación Académica de la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID), establece que “los profesores no están capacitados para convertirse en los docentes del futuro”, necesitan apropiarse de nuevas herramientas y conocimientos para cerrar la brecha académica, digital y el mundo laboral real, por lo que “la educación debe transformarse para responder a los nuevos retos del mercado laboral: el desarrollo de habilidades blandas y tecnológicas”.

De igual forma, Arturo Cherbowski, quien es director ejecutivo de Santander Universidades y director general de Universia México, señala que “ya no se trata de transmitir información, sino de que se exploten diferentes herramientas para cambiar el chip de los estudiantes”. Así que bajo este parámetro, hay que reorientar la actualización y profesionalización docente para que transformen sus vías de aprendizaje y continúen aperturándose a nuevas opciones de aprendizaje, sustentando el desarrollo de habilidades blandas que permitirán abrir el camino para la educación post pandemia:

  1. 1. Estar cercano a la realidad, mostrando sensibilidad a lo que ocurre en el entorno mundial actual, y de la  cotidianidad de sus alumnos, para poder recrear situaciones auténticas y significativas, que representen retos de aprendizaje para los estudiantes.
  2. Aprender de manera permanente, los profesores modelan y moldean comportamientos, y nada más fuerte e impactante que el estudiante aprenda de alguien y con alguien que también está en constante adquisición de conocimientos, y a la vanguardia de los avances educativos.
  3. Uso de la tecnología a su favor, ya que se ha convertido en el aliado principal del trabajo académico en línea, y ahora también en el presencial y el modelo híbrido o combinado, ayudando a dinamizar el aprendizaje. Los contenidos digitalizados y el uso de aplicaciones y plataformas educativas para fortalecer los temas trabajados, son componentes importantes en la nueva era de la educación.
  4. Innovar constantemente, rompiendo el paradigma de la educación tradicional, y girando hacia donde el alumno es el actor principal del proceso educativo, y quien se consolida como el constructor de su propio aprendizaje,  el compaginar la teoría con la práctica y la tecnología, aportarán las bases para lograr este objetivo.
  5. Liderazgo, abarca las aptitudes sociales y emocionales para el efectivo manejo y conducción de grupos de trabajo. Recordando que un líder inspira  a los demás debido a su capacidad organizativa y a su sensibilidad para descubrir e impulsar las fortalezas de sus allegados, el líder “empuja” con su ejemplo.
  6. Comunicación efectiva y asertiva, resaltar la relevancia que tiene que el emisor debe contar con las aptitudes necesarias para lograr que el mensaje sea transmitido de manera precisa, logrando generar en el receptor una reacción esperada. Esta habilidad también exige saber usar los canales adecuados porque algunos mensajes requieren una comunicación presencial, mientras que otros pueden hacerse mediante correos electrónicos, mensajes instantáneos o llamadas.
  7. Gestión del tiempo, es la habilidad para poder priorizar, definir objetivos y asignar tareas cotidianamente, desarrollando la cultura corporativa para administrar eficientemente los horarios laborales (presencial o home office), sin que haya detrimento en la productividad y bienestar de los empleados.
  8. Trabajo en equipo, su riqueza se encuentra en que permite aprovechar al máximo las capacidades individuales, sumar las habilidades de todos para la consecución exitosa de los objetivos y metas. 
  9. Storytelling, básicamente se define como “saber contar historias”, siendo una habilidad de suma importancia en educación, ya que es una de las técnicas de comunicación más efectivas para captar y mantener la atención de los interlocutores, en este caso los estudiantes y permitir además la participación activa de todos los participantes. 
  10. Adaptación al cambio, el campo educativo se ha transformado enormemente a raíz de la pandemia y en estos momentos es altamente dinámico, demandando que los involucrados en el proceso educativo desarrollen habilidades sociales que les permitan enfrentar transformaciones como la transición digital.
  11. Gestión de conflictos, se considera una de las fortalezas laborales más valoradas. Las personas que tienen la habilidad de mediar entre las partes en conflicto, y que son capaces de mantenerse en actitudes imparciales para poder resolver el evento, y llegar a la toma de acuerdos, se muestran como líderes de gran valía para cualquier empresa.
  12. Perseverancia, significa firmeza en las decisiones y constancia; reconocer cuando se equivocan y buscar alternativas nuevas para resolver, así como dar el esfuerzo extra cuando se requiera para lograr los objetivos y metas, son rasgos altamente valorados en el ámbito laboral.

Trabajo en Equipo

Como se observa, se requiere apoyar al personal educativo, desde la responsabilidad que les toque enfrentar, pues el nuevo ciclo escolar ya comienza a demandar cambios trascendentales en la forma de pensar y de actuar, directivos y docentes tienen en las manos un gran reto y responsabilidad para buscar respuestas a las dificultades que encararán a partir del próximo 16 de agosto, que con base en el calendario emitido por SEP inicia el Taller intensivo de capacitación docente, el Consejo Técnico Escolar del 23 al 27 de agosto, y el retorno de los alumnos está programado para el lunes 30 del mismo mes. Retomando que el papel del docente es un facilitador del aprendizaje, y que debemos orientarnos hacia un modelo de enseñanza a través de retos, fomentar el pensamiento analítico, crítico, aprender a aprender.

Hace mucho tiempo que los alumnos dejaron de ser vistos como una “hoja en blanco”, para ser valorados como personas que cuestionan por qué y para qué aprenden, y los profesores por lo tanto, dejaron de ser transmisores de información y emisores de puntajes (calificaciones). Directivos, docentes y personal educativo en general, debemos realizar el compromiso de formar mejores ciudadanos a través del trabajo cotidiano, a través de valores firmes para ser verdaderos agentes de cambio.

Desarrollar estas habilidades blandas en el personal educativo a la par de considerar un programa de atención socioemocional para ellos y los educandos, debe ser uno de los puntos principales antes de iniciar un nuevo ciclo escolar, implementar programas de capacitación interna en los centros escolares es fundamental, y si la autoridad educativa del país no apuesta por ello, es parte de nuestra responsabilidad como sociedad generar las tácticas y oportunidades para que ocurran, para el bienestar de la comunidad escolar en general.


Laura Águila Franco

@laura_aguila

Lic. en Psicología por la UNAM. Me he desempeñado como Psicóloga Escolar por espacio de 20 años, y como Directora Académica en los niveles de Preescolar y Primaria en colegios privados los últimos 15 años.

Formadora de Directivos y Docentes en la Reforma Integral de la Educación Básica (UNAM-SEP, 2009-2010), Participante en el Sexto Congreso Nacional de Primaria 2014 “Desafíos en el Aula”, en la Unidad de Congresos del CMN Siglo XXI.

Los comentarios realizados por las plumas invitadas en dlpoder.com reflejan perspectivas y análisis personales. DLpoder es un medio de comunicación democrático en donde todas las perspectivas aportan valor y son respetadas sin discrepancia.

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Un comentario

  1. Excelente reflexión; hoy más que nunca estamos obligados a la actualización y preparación para enfrentar el futuro. En el parteaguas de una sociedad con enormes retos que superar, no hay otra opción que el compromiso auténtico.

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