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corrupcion en la 4T AMLO

Espejito, espejito…

Para la percepción de Andrés Manuel López Obrador lo importante es su popularidad, presume un segundo lugar mundial en el ranking de mandatarios populares, muletilla que saca en las mañaneras para burlarse de sus críticos y de los mexicanos que no están de acuerdo con él.

Todo gira en torno a su utopía, todo pasa por su espejo del ego, ese espejo mágico que distorsiona su realidad y lo hace transitar por el espejismo de su irrealidad personal.

Tal como el cuento de Blanca Nieves podemos imaginarnos que en Palacio Nacional todas las mañanas antes de salir a su mañanera Andrés Manuel se para ante el espejo y le pregunta, espejito, espejito y la respuesta la recibe al unísono de parte de todos los que se reúnen con él y le rinden pleitesía y aplauden su soberbia e ineptitud, aunque el espejo de la realidad le demuestre lo equivocado que está.

Pasea por Palacio buscando cual narciso buscando su reflejo, buscando su razón de ser, paseando su locura, buscando escribir su historia y equivocando el camino, soñando y justificando, el rencor lo acompaña como sombra fiel, el espejo lo contradice, el espejo lo refleja tal cuál es él, se niega aceptar lo que ve e insiste en preguntar esperando encontrar la respuesta a su gusto.

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Su cuento busca el clásico «y fueron felices para siempre» y va a terminar con el «había una vez», intuye que no habrá un final feliz y eso lo hace cometer más errores, destruye lo que cree que es el ejemplo del país de nunca jamás, quiere construir su reino encantado, se proclama Rey y se dice benefactor de sus súbditos, no acepta clase media, todos deben de ser lacayos, incluyendo a su corte, los demás son enemigos del reino y deben de ser combatidos para eso ya arma su ejército.

Le gustaría tener calabozos y hasta ahorita solo ha logrado ser la inquisición de acuerdo a «su moralidad», ya de los sótanos de Palacio emerge la corrupción que ahoga a su reino, seguirá luchando contra imaginarios dragones y molinos de viento, seguirá queriendo presumir su hidalguía como el caballero que recorre «sus tierras», y terminará solo en su palacio, encerrado frente al espejo, esperando su respuesta y su aprobación, con un demencial balbuceo… Espejito, espejito.

PD. La respuesta que López Obrador ha recibido de su espejo mágico es «haz fracasado» la que lo trae descontrolado y desquiciado.


Miguel Ángel Hernández Albarrán

Twitter: @miguelanh

Opinador e irreverente de la política
Guerrero y guerrense de corazón

Los comentarios realizados por las plumas invitadas en dlpoder.com reflejan perspectivas y análisis personales. DLpoder es un medio de comunicación democrático en donde todas las perspectivas aportan valor y son respetadas sin discrepancia.

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