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Educación para la Ciudadanía Mundial

Enfoque Educativo con Laura Águila Franco 🖋️

El término Ciudadanía Mundial se refiere a un sentido de pertenencia a una comunidad más amplia y a una humanidad común, a la solidaridad entre los ciudadanos del mundo entero, con el objetivo de forjar seres humanos responsables con una conciencia mundial bien desarrollada y cimentada. Por lo tanto, cuando hablamos de educación para la ciudadanía mundial se entiende como la constitución de  un factor de transformación, a través del cual  se promuevan los conocimientos, habilidades, valores y actitudes necesarios en los estudiantes, para que puedan colaborar en la construcción de un mundo más inclusivo, justo y pacífico.

Con base en datos de la UNESCO, se considera  que la educación para la ciudadanía mundial (ECM) es un factor preponderante para lograr la igualdad y equidad entre hombres y mujeres, recordando que es una de la prioridades generales de este organismo, y resaltando el hecho de que  sienta sus bases en los derechos humanos, y que la igualdad y equidad entre hombres y mujeres es un derecho humano fundamental.

Así que su labor en este ámbito, se encuentra establecida por la Agenda de Educación 2030 y el marco de acción, fundamentalmente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 4 sobre la Educación) pronunciando un llamado a los países para “garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y la adopción de estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial  y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, entre otros medios”.

Empoderar Ciudadanos Globales: El Curso Mundial

Ahora bien, la ECM (Educación para la Ciudadanía Mundial), se fundamenta en tres ámbitos primordiales del aprendizaje: 

Cognitivo: Adquisición de conocimientos, comprensión y pensamiento crítico acerca de cuestiones mundiales,  regionales,  nacionales  y  locales, así como la capacidad de reflexión necesaria para comprender el mundo y sus complejidades.

Socioemocional: aborda los valores, actitudes y competencias sociales que son pieza clave en el desarrollo afectivo, psicosocial y físico de los estudiantes, permitiéndoles vivir de forma armónica y pacífica, mostrando empatía, solidaridad y respeto de las diferencias y la diversidad.

Conductual: implica  el comportamiento mostrado por los educandos y docentes, así como el  desempeño, aplicación práctica y compromiso en la construcción de los aprendizajes, de manera eficaz  y  responsable  en  el  ámbito  local,  nacional  y  mundial  con  miras  a  un mundo más pacífico y sostenible.

Se establecieron estas tres áreas fundamentales, debido a que independientemente de que el mundo se encuentra cada vez más interconectado, no ha sido posible que la paz y el desarrollo sostenible se encuentren libres de violaciones a los derechos humanos y amenazados constantemente por las desigualdades y la profunda pobreza, por lo que la Educación para la Ciudadanía Mundial tiene la alta responsabilidad de fundamentarse como la respuesta a este gran reto. De este modo, la ECM es uno de los ámbitos estratégicos del Programa de Educación de la UNESCO considerando como objetivo primordial inspirar en los educandos los valores, las actitudes y los comportamientos que constituyen la base de una ciudadanía mundial responsable: creatividad, innovación y compromiso a favor de la paz, derechos humanos y desarrollo sostenible.

La labor llevada a cabo por la UNESCO en este ámbito tiene sus orígenes en el prólogo de su propia Constitución cuyo objetivo es “construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres”, también en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en la Recomendación sobre la Educación para la Comprensión, la Cooperación y la Paz y la Educación relativa a los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales (1974) y el Programa mundial para la educación en derechos humanos (2005-en curso, cuarta etapa culmina en 2024).

Es importante  resaltar que la ECM se considera una estrategia de aprendizaje a lo largo de la vida, ya que se encuentra dirigida a estudiantes de todas las edades (niños, jóvenes y adultos), teniendo la flexibilidad de poder abordarse en todas las modalidades de enseñanza y tipos de escuelas, así como en el aprendizaje formal y no formal. Desde luego que inmersos en un mundo cada vez más interconectado e interdependiente, es indispensable desarrollar pedagogías innovadoras, transformadoras, que faculten a los alumnos para entender, enfrentar y resolver problemas vinculados con el desarrollo sostenible y la cultura de paz, que atañen a toda la humanidad.

Hablamos de temas sobresalientes como, los conflictos mundiales, pobreza, cambio climático, seguridad energética, la disparidad en la distribución de la población, formas de desigualdad e injusticia, tópicos que revelan la necesidad del apoyo y colaboración entre países. Es por ello que las políticas educativas a nivel mundial requieren poner mayor fuerza en educar y formar a los estudiantes desde edades tempranas y a lo largo de toda la vida, con los conocimientos, actitudes, competencias, habilidades y comportamientos necesarios, para constituirse como ciudadanos informados, solidarios, comprometidos y activamente participativos.

Contando con las herramientas tecnológicas actuales TIC (Tecnologías de la información y comunicación, TAC (Tecnologías de aprendizaje y conocimiento), TEP (Tecnologías del empoderamiento y la participación), las rutas e colaboración, cooperación, aprendizaje compartido y respuestas colectivas, se están ampliando favorablemente.

De este modo, se resalta el hecho de que la ECM tiene como meta el empoderamiento de los estudiantes como participantes activos, tanto en sus localidades o lugares de origen, como de forma global, buscando y construyendo respuestas para los grandes desafíos mundiales, trabajando proactivamente para edificar un mundo donde prevalezca la justicia y la cultura de paz, que sea más tolerante, inclusivo, seguro y sostenible, impulsando a los estudiantes para que desarrollen al máximo su potencial en un mundo interdependiente ( conjunto de relaciones recíprocas que se establecen entre diferentes personas, elementos, entidades o variables) , demandante y de rápida transformación.

El creciente interés y necesidad de implementar la Educación para la Ciudadanía Mundial ha logrado que la UNESCO certifique su difusión a través de sus propios institutos y centros, incluyendo otras agencias de las Naciones Unidas u organizaciones inter gubernamentales, como el Instituto Mahatma Gandhi de Educación para la Paz y el Desarrollo Sostenible de la UNESCO (MGIEP, por sus siglas en inglés), el Instituto Internacional de la UNESCO para el Fortalecimiento de Capacidades en África (IICBA), el Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU), el Centro de Asia y el Pacífico de Educación para el Entendimiento Internacional (APCEIU), la Red del Plan de Escuelas Asociadas de la UNESCO (RedPEA) y el Programa UNITWIN y de Cátedras de la UNESCO.

A nivel mundial se viven momentos complejos, en donde los derechos humanos y las libertades fundamentales enfrentan fuertes desafíos, ocasionando que la confianza en las instituciones públicas disminuya, la necesidad de reformar la educación para transformar las sociedades es inminente. El llamado a las autoridades responsables de la educación en cada país, es fuerte y directo, incluyendo a directivos y educadores y docentes, solicitando la apertura necesaria para trabajar arduamente en construir el nuevo papel del educador, transformarse en un “orientador”, “facilitador”, “promotor”, y no en un “hacedor” para los estudiantes, encaminándose a un aprendizaje basado en procesos.

Naturalmente se precisa de modificaciones en los diferentes ámbitos, para lograr cimentar las conductas transformadoras en los alumnos, así como la formación de docentes en las nuevas prácticas pedagógicas para que sean participativas y transformadoras, centradas en el alumno, con carácter holístico y que fomenten conciencia de las problemáticas y responsabilidades colectivas. Importante es motivar el diálogo y el aprendizaje, respetando las normas culturales  y los marcos educativos internacionales, alimentando el pensamiento crítico, la creatividad y la autonomía.

Ya Sócrates encerraba en una frase este concepto, argumentando que “No soy ateniense ni un griego, sino un ciudadano del mundo”

Siendo redondeado este concepto por la UNESCO, quien señala lo siguiente:

“La ciudadanía mundial, el sentido de solidaridad entre ciudadanos del mundo entero, es cada vez más importante en la sociedad contemporánea. … El esfuerzo orientado a alcanzar estos atributos contribuye a formar a ciudadanos responsables, dotados de una conciencia mundial”.


Laura Águila Franco

@laura_aguila

Lic. en Psicología por la UNAM. Me he desempeñado como Psicóloga Escolar por espacio de 20 años, y como Directora Académica en los niveles de Preescolar y Primaria en colegios privados los últimos 15 años.

Formadora de Directivos y Docentes en la Reforma Integral de la Educación Básica (UNAM-SEP, 2009-2010), Participante en el Sexto Congreso Nacional de Primaria 2014 “Desafíos en el Aula”, en la Unidad de Congresos del CMN Siglo XXI.

Los comentarios realizados por las plumas invitadas en dlpoder.com reflejan perspectivas y análisis personales. DLpoder es un medio de comunicación democrático en donde todas las perspectivas aportan valor y son respetadas sin discrepancia.

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2 Comentarios

  1. Sin duda uno de los más grandes retos en la actualidad es garantizar igualdad y equidad en una sociedad en declive. Es nuestra obligación poner nuestro grano de arena en la titánica labor que compete a todos.

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  2. Le felicito sinceramente por esta contribución al trabajo de construir una conciencia de cultivar una educación en esta manera de pensar.
    sinembargo como dijo Terencio: “Lo que no está dotado de razón, no hay razón que pueda gobernarlo”. .. Con esto me refiero a que lo primordial es cambiar la política pública de los gobiernos ya que se deben fomentar las ideas y los mecanismos que nos permitan salir del atraso que por décadas ha tenido cautivo al Sistema Educativo Mexicano. Para muchos de nosotros es un sin razón, que en lugar de que se incrementen los presupuestos para la Ciencia y la Tecnología, se disminuyen severamente. Se debe hacer un esfuerzo conjunto entre todas la casa de estudios de la nación para enfrentar de manera frontal este problema; sólo tomando medidas activas podremos avanzar en formar esos ciudadanos mundiales que hacen tanta falta.

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