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Así se ve la propagación del SARS-CoV-2 en un cuerpo infectado

22/08/2021
sars covid

Investigadores de las universidades de Yale y Montreal grabaron por primera vez la propagación del SARS-CoV-2, virus causante de COVID-19 que culmina cuando alcanza el cerebro y produce la muerte.

Al menos eso ocurre con los roedores con los que se hizo el experimento, donde «por primera vez pudimos visualizar en tiempo real la proliferación del virus en un animal vivo», indicó Priti Kumar, coautor de la investigación.

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El profesor de Yale destacó que «lo más importante» es que con esta investigación se conocen ahora «los lugares en los que los anticuerpos deberían ejercer influencia para detener la progresión de la infección».

Para los ensayos se utilizaron marcado bioluminiscente y microscopía avanzada a fin de rastrear la propagación del virus en el transcurso de seis días a nivel de células individuales. Y así se supo que el SARS-CoV-2 tomó una ruta similar a la que sigue en los humanos.

Altas cargas virales aparecieron primero en las fosas nasales, luego se desplazaron rápidamente a los pulmones y, finalmente, a otros órganos; el desenlace fue fatal en cuanto tocaron el cerebro.

Por otro lado, los científicos usaron después plasma de personas que se habían recuperado de la COVID-19 para tratar a un grupo de ratones infectados, logrando detener la propagación del virus en el organismo de los animales, incluso cuando el plasma fue administrado hasta tres días después de la infección.

Cuando los anticuerpos se aplicaron antes del contagio con el coronavirus, se pudo prevenir por completo la infección, aseguran los autores del estudio, aunque también descubrieron que no todos los anticuerpos actúan de forma efectiva para combatir la infección, señala el informe.

Uno de los autores del estudio sostiene que hasta ahora se creía que la neutralización del virus era suficiente para prevenir la infección, pero “los anticuerpos deben estar presentes en el momento adecuado, en el lugar adecuado del organismo y en la cantidad necesaria”.

Además, considera que “sin la función efectora, la actividad neutralizante por sí sola no es tan eficaz”.